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Fábulas

LA FÁBULA DEL ERIZO.

Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío. Los erizos dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos. De esa manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.

Así que tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con una persona muy cercana puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro.

De esa forma pudieron sobrevivir.

Moraleja de la historia:

La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y admirar sus cualidades.

 

 

 

105 comentarios

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    • Dafne on 31/01/2018 at 8:16 am
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    EL LEÓN Y EL BOYERO.

    Un boyero que apacentaba un ato de bueyes perdió un ternero. Lo buscó, recorriendo los alrededores sin encontrarlo. Entonces prometió a Zeus sacrificarle un cabrito si descubría quien se lo había robado. Entró de inmediato al bosque y vio a un león comiéndose al ternero. Levantó aterrado las manos al cielo gritando:
    – ¡Oh grandioso Zeus, antes te prometí inmolarte un cabrito si encontraba al ladrón; pero ahora te prometo sacrificar un toro si consigo no caer en las garras del ladrón!

    MORALEJA: Cuando busques una solución, ten presente que al encontrarla, ésta a su vez puede convertirse en el siguiente problema.

    • Dafne on 30/01/2018 at 8:28 am
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    LA RANA GRITONA Y EL LEÓN.

    Oyó una vez un león el croar de una rana, y se volvió hacia donde venía el sonido, pensando que era de algún animal muy importante.
    Esperó y observó con atención un tiempo, y cuando vio a la rana que salía del pantano, se le acercó y la aplastó diciendo.
    – !Tú, tan pequeña y lanzando esos tremendo gritos!

    MORALEJA: Quien mucho habla, poco es lo que dice.

    • Dafne on 29/01/2018 at 8:20 am
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    LA RANA QUE DECÍA SER MÉDICO Y LA ZORRA.

    Gritaba un día una rana desde su pantano a los demás animales:
    – !Soy médico y conozco muy bien todos los remedios para todos los males!
    La oyó una zorra y le reclamó:
    – ¿Cómo te atreves a anunciar ayudar a los demás, cuando tú misma cojeas y no te sabes curar?

    MORALEJA: Nunca proclames ser lo que no puedes demostrar con el ejemplo.

    • Dafne on 26/01/2018 at 8:20 am
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    LAS RANAS PIDIENDO REY.

    Cansadas las ranas del propio desorden y anarquía en que vivían, mandaron una delegación a Zeus para que les enviara un rey.
    Zeus, atendiendo su petición, les envió un grueso leño a su charca.
    Espantadas las ranas por el ruido que el leño hizo al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el leño no se movía más, fueron saliendo a la superficie y dada la quietud que predominaba, empezaron a sentir tremendo desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre el y se le sentaban encima, burlándose sin descanso.
    Y así, sintiéndose humilladas por tener de monarca a un simple madero, volvieron donde Zeus, pidiéndole que les cambiara al rey, pues este era demasiado tranquilo.
    Indignado Zeus, les mandó una activa serpiente de agua que, una a una, las atrapó y devoró a todas sin compasión.

    MORALEJA: A la hora de elegir los gobernantes, es mejor escoger a uno sencillo y honesto, en vez de a uno muy emprendedor, pero malvado y corrupto.

    • Dafne on 24/01/2018 at 8:59 am
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    LA RANA DEL PANTANO Y LA RANA DEL CAMINO.

    Vivía una rana felizmente en un pantano profundo, alejado del camino, mientras su vecina vivía muy orgullosa en una charca al centro del camino.
    La del pantano le insistía a su amiga que se fuera a vivir al lado de ella, alejada del camino; que allí estaría mejor y más segura.
    Pero no se dejó convencer, diciendo que le era muy difícil abandonar una morada donde ya estaba establecida y satisfecha.
    Y sucedió que un día pasó por el camino, sobre la charca, un carretón, y aplastó a la pobre rana que no quiso aceptar el mudarse.

    MORALEJA: Si tienes la oportunidad de mejorar tu posición, no la rechaces.

    • Dafne on 23/01/2018 at 8:33 am
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    LAS RANAS Y EL PANTANO SECO.

    Vivían dos ranas en un bello pantano, pero llegó el verano y se secó, por lo cual lo abandonaron para buscar otro con agua.
    Hallaron en su camino un profundo pozo repleto de agua, y al verlo, dijo una rana a la otra:
    – Amiga, bajemos las dos a este pozo.
    – Pero, y si tambíén se secara el agua de este pozo, – repuso la compañera- ¿Cómo crees que subiremos entonces?

    MORALEJA: Al tratar de emprender una acción, analiza primero las consecuancias de ella.

    • Dafne on 22/12/2017 at 9:18 am
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    Hola Amigos y Amigas…

    Esto es para todos las personas que Dios ha puesto en mi camino mis amigos…
    A quienes quiero y aprecio un montón.
    Por favor léelo.
    En un día caluroso de verano en el sur de Florida, un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salio corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz.
    Su mamá desde la casa lo miraba por la ventana, y vio con horror lo que sucedía.
    Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía.
    Oyéndole el niño se alarmó y miró nadando hacia su mamá. Pero fue demasiado tarde.
    Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos. Justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas. La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón.
    El cocodrilo era más fuerte, pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no la abandonaba.
    Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo.
    El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aún pudo llegar a caminar.
    Cuando salió del trauma, un periodista le preguntó al niño si
    le quería enseñar las cicatrices de sus piernas.
    El niño levanto la colcha y se las mostró.
    Pero entonces, con gran orgullo se remango las mangas y dijo: “Pero las que usted debe de ver son estas”.
    Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza.
    “Las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida”.

    Moraleja: Nosotros también tenemos cicatrices de un pasado doloroso.
    Algunas son causadas por nuestros pecados, pero algunas son la huella de Dios que nos ha sostenido con fuerza para que no caigamos en las garras del mal.
    Dios te bendiga siempre, y recuerda que si te ha dolido alguna vez el alma, es porque Dios, te ha agarrado demasiado fuerte para que no caigas.

    • Dafne on 21/12/2017 at 9:36 am
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    CANICAS ROJAS.

    Durante los duros años de la depresión, en un pueblo pequeño de Idaho, USA, solía parar en el almacén del Sr. Miller para comprar productos frescos de granja.
    La comida y el dinero faltaban y el trueque se usaba mucho.
    Un día en particular, el Sr. Miller me estaba empaquetando unas papas.
    De repente me fijé en un niño pequeño, delicado de cuerpo y aspecto, con ropa roída pero limpia que miraba atentamente un cajón de arvejas frescas maravillosas.
    Pagué mis papas pero también me sentí atraído por el aspecto de las arvejas.
    Me encanta la crema de arvejas y las papas frescas! Admirando las arvejas, no pude evitar escuchar la conversación entre el Sr. Miller y el niño.
    Hola Barry, como estás hoy?»
    «Hola Sr. Miller. Estoy bien, gracias. Solo admiraba las arvejas… se ven muy bien.»
    «Sí, son muy buenas. ¿Cómo está tu mamá?»
    «Bien. Cada vez más fuerte.»
    «Bien. ¿Hay algo en que te pueda ayudar?»
    «No Señor. Sólo admiraba las arvejas.»
    «¿Te gustaría llevar algunas a casa?»
    «No Señor. No tengo con que pagarlas.»
    Bueno, qué tienes para cambiar por ellas?
    «Lo único que tengo es esto, mi canica más valiosa.»
    «¿De veras? ¿Me la dejas ver?»
    «Acá está. ¡Es una joya!»
    «Ya lo veo. Mmmm… El único problema es que ésta es azul y a mí me gustan las rojas.
    ¿Tienes alguna como esta, pero roja, en casa?»
    «No exactamente, pero casi.»
    «Hagamos una cosa. Llévate esta bolsa de arvejas a casa y la próxima vez que vengas muéstrame la canica roja que tienes.»
    «Desde ya! Gracias Sr. Miller.»
    La Sra. Miller se me acercó a atenderme y con una sonrisa me dijo:
    «Hay dos niños más como él en nuestra comunidad, todos en situación muy pobre.
    A Jim le encanta hacer trueque con ellos por arvejas, manzanas, tomates, o lo que sea. Cuando vuelven con las canicas rojas, y siempre lo hacen, él decide que en realidad no le gusta tanto el rojo, y los manda a casa con otra bolsa de mercadería y la promesa de traer una canica color naranja o verde tal vez.»
    Me fui del negocio sonriendo e impresionado con este hombre.
    Un tiempo después me mudé a Colorado pero nunca me olvidé de este hombre, los niños y los trueques entre ellos.
    Varios años pasaron, cada uno más rápidamente que el anterior. Recientemente tuve la oportunidad de visitar unos amigos en esa comunidad en Idaho. Mientras estuve allí, me enteré que el Sr. Miller había muerto.
    Esa noche sería su velorio y sabiendo que mis amigos querían ir, acepté acompañarlos.
    Al llegar a la funeraria, nos pusimos en fila para conocer a los parientes del difunto y para ofrecer nuestro pésame.
    Delante de nosotros en la fila, había tres hombres jóvenes. Uno tenía puesto un uniforme militar y los otros dos unos lindos trajes oscuros con camisas blancas. Parecían profesionales.
    Se acercaron a la Sra. Miller, quien se encontraba al lado de su difunto esposo, tranquila y sonriendo.
    Cada uno de los hombres la abrazó, la besó, conversó brevemente con ella y luego se acercaron al ataúd.
    Los ojos azules llenos de lágrimas de la Sra. Miller, los siguió uno por uno, mientras cada uno tocaba con su mano cálida, la mano fría dentro del ataúd. Cada uno se retiró de la funeraria limpiándose los ojos.
    Llegó nuestro turno y al acercarme a la Sra. Miller le dije quién era y le recordé lo que me había contado años atrás sobre las canicas. Con los ojos brillando, me tomó de la mano y me condujo al ataúd.
    «Esos tres jóvenes que se acaban de ir son los tres chicos de los cuales te hablé. Me acaban de decir cuanto agradecían los «trueques» de Jim.
    Ahora que Jim no podía cambiar de parecer sobre el tamaño o color de las canicas, vinieron a pagar su deuda.
    «Nunca hemos tenido riqueza» -me confió- «pero ahora Jim se consideraría el hombre más rico del mundo.»
    Con una ternura amorosa levantó los dedos sin vida de su esposo.
    Debajo de ellos había tres canicas rojas exquisitamente brillantes.

    Moraleja:

    No seremos recordados por nuestras palabras, sino por nuestras acciones.
    La vida no se mide por cada aliento que tomamos sino por las cosas que nos quitan el aliento.
    Hoy te deseo un día de milagros comunes, tal como una cafetera de café fresco que otro te preparó, una llamada inesperada de un viejo amigo, semáforos verdes camino al trabajo.
    Te deseo un día de cosas pequeñas de las cuales estarás agradecido: la fila más rápida en el supermercado, una canción favorita en la radio, encontrar tus llaves justo donde buscas.
    Te deseo un día de felicidad y perfección; pequeños trozos de perfección que te hagan sentir que Dios te está sonriendo, sosteniéndote tan tiernamente porque eres alguien especial y único.
    Te deseo un día de paz, felicidad y dicha.
    Dicen que toma un minuto encontrar a una persona especial, una hora para apreciarla y un día para amarla, pero una vida entera para olvidarla.

    • Dafne on 20/12/2017 at 8:23 am
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    ¿A QUIÉN LLEVARÍAS?

    Estás conduciendo tu automóvil deportivo de dos plazas en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando:
    1. Una anciana enferma a punto de morir.
    2. Un viejo amigo que alguna vez te salvó la vida.
    3. La mujer de tus sueños, o tu hombre ideal.
    ¿A quién llevarías en tu automóvil, habida cuenta que sólo tienes sitio para un pasajero?
    Piensa muy bien tu respuesta antes de seguir leyendo…
    Éste es un dilema ético y moral utilizado en entrevistas de trabajo. Podrías llevar a la anciana, porque va a morir y por lo tanto deberías salvarla primero; o podrías llevar al amigo, ya que él te salvó la vida y estas en deuda con él. Sin embargo, posiblemente nunca vuelvas a encontrar a la mujer de tus sueños, o tu hombre ideal.
    Un aspirante en una entrevista fue contratado, de entre 200 concursantes, por su magnífica respuesta ¿Quieres saber qué respondió?
    Simplemente contestó:
    “Le daría las llaves del coche a mi amigo, y le pediría que llevara a la anciana al hospital; mientras tanto, yo me quedaría esperando el autobús con la mujer o el hombre de mis sueños”.
    ¿Te gustó la historia? Pues así es la vida, por ello debes tener siempre muy presente aquella trillada frase:
    “Un problema planteado correctamente es un problema prácticamente resuelto”.

    Moraleja:
    “Prestemos más atención a lo que hacemos o decimos”.
    Espero que te haya agradado, mejor aún, que te sea de utilidad…

    • Dafne on 19/12/2017 at 8:35 am
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    MUJER QUE LEE.

    La escritora chiapaneca, Rosario Castellanos escribió un
    libro que se llama: “Mujer que habla Latín”. Por algo está
    considerada como la escritora más importante de México
    después de Sor Juana Inés de la Cruz.
    Una mañana, el marido vuelve a su cabaña después de
    varias horas de pesca y decide dormir una siesta.
    Aunque no conoce bien el lago, la mujer decide salir en la lancha. Se mete lago adentro, ancla y lee un libro..
    Viene un Guardián en su lancha, se acerca a la mujer
    y dice:
    -‘Buenos días, señora. ¿Qué está haciendo? ‘
    – Leyendo un libro- responde ella (pensando ‘¿No es obvio?’)
    -Está en zona restringida para pescar- le informa él.
    – Disculpe, oficial, pero no estoy pescando, estoy
    leyendo.
    -Si, pero tiene todo el equipo, por lo que veo, podría empezar
    en cualquier momento, tendré que llevarla y detenerla.
    – Si hace eso, lo tendré que acusar de abuso sexual-
    dice la mujer…
    -Pero ni siquiera la toqué !!! – dice el guarda.
    – Es cierto, pero tiene todo el equipo. Por lo que
    veo, podría empezar en cualquier momento.
    -Disculpe, que tenga un buen día, señora, y se fue….

    MORALEJA:
    Nunca discutas con una mujer que lee.. Sabe pensar.

    • Dafne on 12/12/2017 at 8:34 am
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    DEPARTAMENTO DE PATOLOGIA.

    Un empleado del área de Patología trabaja de noche, para
    examinar cuerpos humanos, antes que estos sean sepultados o
    cremados.
    Examina un cuerpo identificado como ARMANDO, que está pronto
    para ser cremado y descubre que el difunto posee un pene tan
    grande y hermoso, jamás visto en su vida.
    “¡Disculpe, Sr. Armando (piensa el empleado), más no puedo
    mandarte al crematorio con esa cosa tan grande y la cual
    envidio. Ella tiene que ser conservada para la posteridad!”
    Con un bisturí extirpa el gran pene de Armando, lo guarda en
    un frasco y se va para la casa. A la primera persona a quien
    muestra tal grandeza, es a su mujer.
    “¡Tengo algo increíble para mostrarte, querida. No vas a
    poder creerlo!”
    Después, abre el frasco y…. al ver el contenido, su mujer
    grita horrorizada:
    ¡¡¡¡¡OH, Dios mío!!!!! ¿¡¿¡¿Murió Armando?!?!?

    Moraleja:
    ¡¡¡JAMÁS LLEVES TRABAJO PARA CASA!!!

    • Dafne on 11/12/2017 at 8:47 am
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    DESPUÉS DE ESTAR CASADOS DURANTE 25 AÑOS.

    Un día miré a mi esposa y le dije: ‘Querida, ¿te das cuenta de que hace 25 años yo tenía un apartamento barato, un carro barato, dormía en un sofá-cama barato, veía televisión en un televisor de 10 pulgadas en blanco y negro, pero dormía todas las noches con una despampanante rubia de 25 años?
    Y ahora tengo una hermosa casa, un carro último modelo, una cama grande, un televisor enorme de pantalla de plana, pero duermo todas las noches con una mujer de 50 años con un poquito de sobrepeso?
    Me parece que no estás manejando bien tu parte de la situación, pon de tu parte.

    Mi esposa que es una persona muy razonable, me dijo:
    Mi amor, sal y busca una despampanante rubia de 25 años, súper delgada para que te acuestes con ella, y YO me aseguraré de que vuelvas a vivir en un apartamento barato, tengas un carro barato y duermas en un sofá-cama barato para que no añores !!!!
    Yo me callé la boca y saqué la basura.

    MORALEJA:
    LAS MUJERES SON Y SERÁN SIEMPRE MÁS INTELIGENTES QUE BONITAS ……… Y LOS HOMBRES SON Y SERÁN SIEMPRE MAS CALIENTES QUE INTELIGENTES.

    • Dafne on 08/12/2017 at 8:20 am
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    MIL PERRITOS.

    En un lejano pueblo, estaba una casa abandonada, cierto día un perrito en busca de refugio, entró por un agujero, subió las viejas escaleras y topó con una puerta entreabierta.
    Para su sorpresa el cuarto estaba lleno de perritos que lo observaban tan fijamente como el los miraba. Movió la cola y levanto las orejas, y todos los perritos hicieron lo mismo. Sonrió y ladró alegremente y los mil perritos hicieron lo mismo.
    ¡Que lugar tan agradable! ¡Voy a venir a visitarlos!
    Tiempo después otro perro callejero entró y encontró el mismo cuarto, a diferencia del primero, este se sintió amenazado, porque todos lo miraron de manera agresiva, gruñó y todos gruñeron. Cuando abandonó el sitio pensó:
    ¡Que lugar tan horrible! ¡Nunca más volveré!
    Mientras se alejaba podía leerse en la fachada: “La casa de los mil espejos”

    Moraleja:
    Los rostros son espejos, muestran tú cara interior. El reflejo de gestos y acciones se proyectan ante los demás.

    • Dafne on 07/12/2017 at 8:07 am
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    VIVIR COMO LAS FLORES.

    – Maestro, ¿Qué debo hacer para no sentirme molesto? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes, algunas son indiferentes, siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
    – ¡Pues vive como las flores! Advirtió el maestro.
    – Y, ¿Cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.
    – Pon atención a esas flores, continúo el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embrago son puras y perfumadas, extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
    – Y continuó: Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivos para molestarse. Ejercita pues la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien. Esto es vivir como las flores.

    • Dafne on 06/12/2017 at 8:29 am
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    MORALEJA DIVINA.

    Después de una larga enfermedad, la mujer muere y llega a las puertas del cielo. Mientras espera por San Pedro, ella ve a través de las rejas a sus padres, amigos y a todos los que habían partido antes que ella, sentados a una mesa, disfrutando de un banquete maravilloso.
    Cuando San Pedro llega, ella le comenta:
    – ¡Qué lugar tan lindo! ¿Cómo hago para entrar?
    Yo voy a decir una palabra. Si la deletreas correctamente la primera vez, entras; si te equivocas, vas directo al infierno -respondió San Pedro.
    – Ok, ¿Cuál es la palabra?
    – AMOR – dijo San Pedro. Ella la deletreó correctamente y pasó al cielo.
    Un año después, San Pedro le pidió que vigilase las puertas.
    Y ese día, para su sorpresa, apareció el que fuera su marido.
    ¡Hola, qué sorpresa! – dijo ella- ¿Cómo estás?
    – Ah, pues he estado muy bien desde que falleciste. Me casé con aquella bella enfermera que te cuidó, gané la lotería y me hice millonario. Entonces vendí la casa donde vivíamos y compré aquella mansión en el barrio alto que siempre te gustó. Viajé con mi esposa por Europa, Asia y Oceanía. Estábamos de vacaciones en Los Alpes justamente cuando decidí esquiar. Me caí…, el esquí me cayó en la cabeza y aquí estoy.
    Y dime, ¿Cómo hago para entrar, querida?
    – Yo voy a decirte una palabra. Si la deletreas correctamente la primera vez puedes entrar; si no, vas directo al infierno -respondió ella.
    – OK -dijo él- ¿Cuál es la palabra?
    – SCHWARTZENEGGER

    MORALEJA:
    “NI MUERTO LE PUEDES DECIR TODA LA VERDAD A UNA MUJER, PUES CORRES EL RIESGO DE VIVIR EN UN INFIERNO EL RESTO DE TU EXISTENCIA.”

    • Dafne on 05/12/2017 at 12:41 pm
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    PLUTÓN
    lo único inmutable es
    que todo es mutable.

    Eso es lo que afirma el I’Ching, el milenario Libro de las Mutaciones del Taoísmo chino.

    Habitamos un Universo en el que el cambio es la constante y sin embargo, a pocas cosas nos resistimos tanto como a cambiar.

    Algunas personas incluso, prefieren mantener las cosas tal como están, aunque ello les suponga continuar sufriendo o vivir muy por debajo de sus verdaderas posibilidades.

    Como mucho, cambian sin cambiar, hacen “como si” cambiaran y maquillando su realidad creen que la han modificado.
    Se resisten a traspasar los límites que ellas mismas han establecido.

    Esto me hace recordar lo que sucede con las liebres y su sentido del territorio.
    La liebre marca su territorio y jamás sale de él.
    En él se siente segura, en casa. Si aparece un zorro y la persigue, ella corre y corre … ¡hasta llegar a los límites de su territorio! En ese momento se paraliza y el zorro
    la atrapa. Prefiere ser devorada antes que ir más allá de los límites que ella misma estableció.

    A muchas personas les sucede algo similar:

    Yo soy así, mi vida es así, me satisface tal cosa, no me gusta tal otra, mis costumbres son estas, mis ambiciones son tales, mi ocupación es esta, mis posibilidades son estas, mi vida de pareja es así, debo conformarme con lo que tengo, etc, etc., etc.

    Y a veces prefieren malvivir, con tal de no ir más allá de los límites autoimpuestos. Y se sienten mal y no encuentran la razón para su malestar.

    No obstante, esas personas por mucho que se esfuercen, no podrán mantener sus vidas en un estado de suspensión, porque sus Almas querrán otras cosas.

    El Alma, tu Alma, mi Alma, quiere que seamos felices, que vivamos en plenitud, que gocemos, que la alegría, la abundancia y el amor sean presencias constantes en nuestras realidades. Y para lograr su objetivo, tu Alma genera circunstancias de cambio en tu vida.

    Estas circunstancias pueden ser internas o externas o ambas a la vez.

    Son internas cuando experimentas sentimientos de dolor (y el dolor también puede llamarse depresión, enojo, desesperanza, apatía o tristeza).

    Son externas cuando suceden hechos en tu mundo personal (te separas, te despiden del trabajo, sufres una pérdida importante,
    surge una crisis imprevista en cualquier ámbito).

    Tanto las circunstancias internas como externas, son en realidad bendiciones disfrazadas de problemas, recursos de enseñanza para que seamos cada vez más plenos y generalmente cuando se presentan como situaciones difíciles es porque nos hemos estado resistiendo a “enterarnos” de la necesidad del cambio.

    Plutón es en Astrología, el mayor símbolo del cambio.

    Y la gran particularidad de Plutón, es que provoca los cambios sí o sí, los quieras o no los quieras.

    Por lo tanto, lo mejor es que cuando un área de tu existencia esté en crisis y necesitando cambiar fluyas con ese cambio y de ese modo será más fácil y constructivo.

    “Háblame de la vida, le pidió el discípulo al Maestro. La vida es como un río, respondió el Maestro. Y existen sólo dos maneras de introducirse en él. Hay quienes se internan en el río
    y se dedican a mover frenéticamente sus brazos y piernas,
    tratando de luchar contra la corriente.

    ¿Y qué sucede con esas gentes? preguntó el discípulo. Terminan en el mar, contestó el Maestro. También hay quienes se internan en el río, observan la dirección de la corriente, confían en ella y se dejan conducir moviendo sus brazos y piernas sólo lo necesario.

    ¿Y qué sucede con esas gentes?
    Terminan en el mar.

    Pero entonces no hay diferencias,
    exclamó el discípulo.

    Si la hay y muy importante, aclaró el Maestro.

    Como todos los ríos desembocan en el mar, también el río de la vida culmina en el mar.

    La diferencia es que para quien se la pasó luchando contra la corriente, la travesía fue puro sufrimiento y llegará al mar exhausto, enojado y frustrado …en tanto que quien se dejó llevar gozó de la travesía y llegará descansado, alegre y en paz.

    Observa tu realidad y trata de darte cuenta de qué cambios estás necesitando y confía en que serán para tu bien.

    Reconoce tus sentimientos y tómalos como invalorables indicadores de tu realidad interna.

    Mira atentamente lo que está sucediendo en todas las áreas de tu vida.

    Siempre hay un nuevo amanecer.

    • Dafne on 27/11/2017 at 8:26 am
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    CLAVOS EN LA CERCA.

    Había una vez un niño que tenía muy mal carácter.
    Su padre le dió una bolsa con clavos y le dijo que cada vez
    que perdiera la paciencia, debía clavar un clavo en la cerca. El primer día el niño había clavado 37 clavos en esa cerca.
    Al paso de las siguientes semanas, mientras aprendía a controlarse, el número de clavos puestos en la cerca empezó a aminorar. El niño descubrió que era más fácil controlar su temperamento que estar poniendo clavos en la cerca.
    Finalmente llegó el día cuando el niño por completo ya no perdió el control. Vino y se lo dijo a su Padre y el padre indicó al niño que ahora sacara un clavo por cada día que había podido contener su enojo.
    Los días pasaron y el niño pudo al fin terminar y fue y dijo a su padre que ya todos los clavos habían sido sacados.
    El Padre tomó al niño de la mano y lo llevó junto a la cerca y le dijo: Lo has hecho muy bien, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la cerca. La cerca ya nunca será la misma.
    Cuando ofendes de palabra en enojo, esas palabras dejan una cicatriz como estos hoyos. Puedes enterrar un cuchillo en un hombre y sacarlo, pero no importa cuantas veces digas que lo lamentas, la herida va a permanecer allí.
    Una herida verbal afecta tanto como una física.

    • Dafne on 24/11/2017 at 7:32 am
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    EL MONO Y EL TORDO.

    Fingendis jam dura seges concrevit avenis.

    Metióse un mono en un trigal ya seco
    Del cañón de la mies a hacer flautillas
    Presumiendo tocar, por verlo hueco,
    Mil maravillas.
    Con sus uñitas lo rasgaba astuto,
    Y soplándolo ansioso, procuraba
    El hacerlo sonar, pero el cañuto
    Nunca sonaba.
    Sin sacar de las cañas una avena,
    Haciendo de su afán cumplido alarde,
    Porfiado se mantuvo en su faena
    Toda una tarde.
    Pero un tordo parlero, que su encono
    Había estado viendo, con gran flema
    Desde un sauce, le dijo: señor mono,
    Deje ese tema.
    No desperdicie el tiempo en tal apuro,
    Las mieses trate Ud. con carantoñas,
    ¿No advierte, que ya está el alcacer duro
    para zampoñas?
    Nadie piense sacar provecho alguno
    De aquellos, que pasaron con holganza,
    El tiempo, conveniente y oportuno
    De su crianza.

    • Dafne on 23/11/2017 at 7:58 am
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    LOS SÁTIROS.

    Navegando un viajero por la China
    Condujo de Malaca a Berbería
    Cien sátiros, por ver si allí podía
    Hacer un cambalache de cocina
    Vendiéndolos por trigo, que este grano
    En los países del norte es plata en mano.
    Uno de ellos estaba apoderado
    De una sarna fatal tan malignante,
    Que al echarlos de abordo, contagiado
    Se hallaba de ella el número restante.
    Diéronle del contagio luego al dueño
    Razón los marineros, y risueño
    Dijo él: los habitantes de esta tierra
    A la sarna jamás abrieron guerra;
    No son escrupulosos,
    Ni tienen por qué serlo; con que amigos
    Salga yo de estos entes asquerosos,
    Que lo demás es cuento,
    Y así vayan a tierra todos ciento.
    Divulgóse por todo el continente
    La voz de tan brillante
    Factura; y acudieron muy en breve,
    Compradores sin fin; quien lleva nueve,
    Quien diez y seis, quien treinta,
    El uno veinte y cinco, el otro veinte;
    De tal manera que el señor viajante
    Hizo de todos prodigiosa venta,
    Quedando sin un sátiro al instante.
    Distribuida ya la satirada
    Y tomando su importe en trigo y granos,
    Alzó al cielo la manos
    El vendedor feliz, y dando al aire
    De risa una solemne carcajada
    Dijo con gran donaire,
    Al restituirse a bordo: a Dios salvajes,
    Dejad crecer las uñas largamente
    Para rascar la sarna, que estos gajes
    Son de la estolidez don consiguiente.
    Apenas dos semanas se pasaron
    Cuando la sarna se cundió del todo,
    Y pocos o ninguno se escaparon
    De tener que rascar en algún modo;
    Mas dimos fin al cuento
    Y vamos de la Fábula al intento.
    Que acontezca entre Alarbes este daño,
    Pintándolos escasos de nociones,
    Nada tiene de extraño;
    Lo que si raro fuera
    Que pudiendo decir de otras naciones
    Otro tanto ellos mismos, tradujera
    Algún moro en Argel la fabulilla,
    Sin pensar en dar vuelta la tortilla.

    • Dafne on 21/11/2017 at 7:49 am
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    LOS PAPAGAYOS Y LA LECHUZA.

    Una apacible mañana
    Se dejó ver en el campo
    Una horrorosa lechuza
    Sobre la cima de un árbol
    Revestida con las plumas
    De un hermoso papagayo;
    Absortas las demás aves
    De ver aquel espantajo
    A acercárseles ninguna
    Se atrevió hasta que llegaron
    Dos papagayos ladinos,
    Quienes luego que miraron
    Aquella horrible figura
    Con ropaje tan bizarro,
    Uno a otro se decían,
    Esta es mucha burla, hermano;
    Y pues no es justo, que esta ave,
    Tan conocida de varios
    En nuestra región; por una
    De las del estado bajo,
    Haga a cara descubierta
    De nuestra prosapia escarnio,
    Ocurramos a poner
    Remedio a tan grave daño:
    Con estas miras su vuelo
    Hasta el Olimpo elevaron,
    Y llegando a duras penas,
    Ante Júpiter sagrado,
    Interpusieron su gresca,
    Pintando a lo vivo el caso,
    Y pidiendo castigase
    Arrojo tan temerario.
    Instruido éste de la acción
    Y la justicia de entrambos,
    Ordenó que condujesen
    La lechuza dos caranchos,
    Quienes volando partieron
    A cumplir con lo mandado,
    Y trayéndola vestida
    Ante el trono soberano,
    En la propia forma y traje,
    Con que aquéllos la acusaron,
    No pudo la pobre dar
    Satisfacción a los cargos
    Que en presencia del Tonante
    Le hicieron los agraviados,
    Reduciendo sus respuestas
    A un: como… yo… sí… pues… cuando…
    De suerte que comprobada
    La injuria, con seño agrado
    Le habló el Dios de esta manera:
    Dime, ave de agüero infausto,
    ¿Con qué objeto te pusiste
    Ese precioso vestuario?
    ¿Presumiste ser con él,
    Más de lo que eres acaso?
    ¿No respondes? ¿Por qué callas?
    ¿Confiesas ya tu pecado?
    Pues prevente para oír
    De tu atrevimiento el fallo.
    Hoy con bulla y algazara
    Serás conducida a un prado,
    Y en presencia de las aves
    Que convocará el milano
    Para que el castigo vean,
    Te irá el mochuelo quitando
    Las verdes plumas, con que
    Te adornaste, y a mis manos
    Las traerá, para hacer de ellas
    El uso más adecuado.
    Y porque se cumpla, así
    Lo firmo, pronuncio y mando.
    Púsose todo por obra
    En el modo más exacto,
    Quedando el supremo Rey
    De su cólera templado,
    La lechuza escarmentada,
    Y alegres los papagayos.
    La acción, que Júpiter hizo,
    Nos está manifestando
    La justicia con que deben
    Según sus clases y estados,
    Distinguirse las personas
    Porque no nos confundamos.

    • Dafne on 20/11/2017 at 7:51 am
      Author

    EL COMERCIANTE Y LA COTORRA.

    “Donec eris felix multo numerabis amicos
    Tempora si fuerint nubila, solus eris”

    Un gran Comerciante,
    Que por su desgracia,
    Perdió sus haberes,
    Sin culpa ni causa;
    Recostado al margen
    Del Río de la Plata
    solitario y triste,
    así se quejaba:
    ¿No soy yo aquel hombre
    A quien veneraban
    Las gentes, viniendo
    A verme a mi casa?
    ¿Pues cómo no tengo
    Hoy en mis amargas
    Penas, quien las temple,
    Ni ayude a llorarlas?
    Entre mis angustias
    La que más me acaba,
    Es ver que un amigo,
    A quien yo estimaba
    Tanto, que las gentes,
    Al vernos clamaban,
    Que éramos dos cuerpos
    En tan sola una alma,
    También me ha olvidado,
    Mirándome en tanta
    Multitud de azares,
    Como me acompañan;
    ¡Ah, cruel, ingrato!
    Más dolor me causa
    Tu ausencia, que toda
    La pérdida infausta de mis intereses:
    En esta batalla
    Estaba el buen hombre,
    Cuando hete que le habla
    Una Cotorrita
    Desde la alta rama
    De un Ombú frondoso
    Con estas palabras:
    ¡Qué es lo que pronuncias!
    Ese que tú tratas
    De ingrato y cruel
    Amigo le llamas,
    Fue solo tu sombra:
    Si acaso mañana
    Volviese a salir
    Allí en tu morada
    El sol, lo tendrás
    Al lado, sin falta;
    Pero mientras dure
    El nublado en casa,
    No pienses que vuelva
    A verte la cara.
    De esta suerte habló,
    Y abriendo las alas
    Remontó su vuelo,
    Dejando parada
    La atención del triste
    Por mansión muy larga
    Al oír de su pico
    Sentencia tan alta.
    Yo, señores míos,
    No les diré nada
    A tales personas,
    Pues si son ingratas,
    Para reprehenderlas
    Las Cotorras bastan.

    • Dafne on 17/11/2017 at 7:20 am
      Author

    EL ÁGUILA, EL LEÓN Y EL CORDERO.

    Un águila real,
    Con rápido vuelo
    Se subió a la cima
    De un áspero cerro,
    Al pie de la cumbre,
    En un prado ameno,
    Un feroz león
    Estaba durmiendo.
    La águila de lo alto
    Quiso conocerlo,
    Y hacia el prado airosa
    Se dirigió luego.
    El León al ruido
    Despertó soberbio,
    Y alzando al instante
    Su dorado cuello,
    Irguió su melena
    Con gala y denuedo,
    Y de rey vestido
    Se mostró al momento.
    Revolvió la cara
    Con aire y despejo,
    Y, con la cabeza,
    Le hizo acatamiento.
    Acercóse aquélla
    Con pasos severos,
    Y entablaron ambos
    Su razonamiento.
    Este se redujo
    A hacer menosprecio
    De los brutos y aves
    Con denuestos feos,
    Diciendo, que estaban
    En el universo,
    Las especies de ambos,
    Bajo sus imperios,
    Vanidad fundando
    En sus nacimientos.
    Pero un corderito,
    Que había estado oyendo
    Toda la parola,
    Sin ser visto de ellos
    (Allá para sí),
    Prorrumpió diciendo:
    No hay duda en que sois
    Por vuestros abuelos
    De aves, y de brutos
    Monarcas excelsos,
    Pero, si tenéis
    Tan perversos hechos,
    Que el hurto y rapiña
    Es vuestro elemento,
    La grandeza vuestra,
    Ni en chanzas la quiero,
    Pues soy de dictamen
    Por lo que penetro,
    Que el lustre, y realce
    De más alto precio
    Es, el que uno adquiere
    Por sí, siendo bueno.
    En la fabulita
    Nos dice el cordero:
    Que jamás hagamos
    Gala con exceso
    Del blasón y gloria
    Que heredado habemos
    De nuestros mayores,
    Y que procuremos,
    Con nuestra conducta
    Y procedimientos,
    Adquirirla nueva
    Por nosotros mismos.

    • Dafne on 16/11/2017 at 8:17 am
      Author

    EL MONO ENFERMO.

    Cuentan que en Tetuán le sobrevino,
    Una noche a las doce, a un mono herrero,
    Por boca y narices,
    Un vómito de sangre repentino,
    Tan fuerte, que dos monos aprendices,
    Salieron en camisa, y sin sombrero,
    Por médico volando,
    Quedándose con él, en la herrería,
    Una mona, aguardando
    Al término fatal de su agonía.
    Los dos monos hicieron
    Muy bien la diligencia; pero fueron
    Sus pasos escusados,
    Porque estaban los físicos resfriados.
    El Doctor pierna tuerta, (alias tenaza),
    Dijo: vayan al Médico de casa,
    Y diciéndole que era un accidente
    Replicó: vayan, vayan brevemente.
    El sabio Licenciado Boca-abierta
    Tenía dada orden, que la puerta
    No abriesen de su casa, aunque pedazos
    La hicieran, por llamarle, a aldabonazos;
    Y el bachiller nombrado Pelos-rubios
    Dijo: que había tomado pedi-lubios;
    De tal manera que, al venir la aurora,
    Llegando a la herrería los monitos
    A darle la respuesta a su señora
    La encontraron furiosa, dando gritos,
    Porque el enfermo ya en sueño profundo
    Se había ido a curar al otro mundo.
    ¡Quién, señores, creyera
    Que entre los monos médicos, se viera
    Tan poca caridad y amor tan poco!
    Cualquiera lo creerá, sin estar loco,
    Porque no es menester (yo lo confieso),
    El ir hasta Tetuán para ver eso.

    • Dafne on 15/11/2017 at 7:45 am
      Author

    Fábulas
    Domingo de Azcuénaga (1758-1821)

    El toro, el oso y el loro.

    En un monte fragoso,
    Mil bramidos un Toro dando estaba,
    Y oyéndolos un Oso,
    Desde un bosque, a saber por qué bramaba
    Se acercó diligente, y, con agrado,
    Le dijo: ¿por qué bramas? ¿qué te ha dado?
    No tengas a desdoro,
    El decirme, si te hallas desvalido.
    Amigo: (dijo el Toro )
    Ya que estás de mi pena condolido,
    Ampárame en mis males que, aunque graves,
    Se harán con tu socorro más suaves.
    Yo me siento agitado
    De un formidable torozón, de suerte
    Que, a no haber tú llegado,
    Hubiera reducídome a la muerte.
    Pero ya que viniste, solicito
    que me busques de sen un manojito.
    No tengo inteligencia
    En la planta que pides; mas confío
    Hacer la diligencia,
    Cerca de aquí, con otro amigo mío.
    Esto responde el Oso, y se encamina
    Hacia el bosque a traer la medicina.
    Llegó, y halló cogiendo,
    A un herbolario, plantas en el soto;
    Díjole: pues comprendo
    Que, en materia de yerbas, tenéis voto,
    Dadme la sen para uno que, afligido,
    Allí de un torozón queda tendido.
    Ofrecióse a buscarla,
    El herbolario, y como no la hubiese,
    Ni fuese dable hallarla,
    Le dio otra equivalente, con que fuese
    A remediar el mal que molestaba
    Al enfermo, por quien se interesaba.
    Llevó el Oso la yerba,
    Y presumiendo el Toro hallar remedio,
    Comióla, aunque era acerba,
    Sin causarle lo amargo el menor tedio;
    Y al momento le dio tan grave insulto,
    Que no quedó de él más que el triste bulto.
    Descendió al bosque el Oso,
    Y viendo al malhechor enfurecido,
    Le dijo: hoy, engañoso,
    Con darte muerte, el premio merecido
    Tendrás, pues fuiste causa, que el doliente,
    Muriese con tu yerba equivalente.
    Pero un anciano Loro,
    Que estaba sobre un álamo parado,
    Y vio expirar al Toro,
    Le dijo al Oso, viéndolo irritado:
    ¡Del rústico herbolario el hecho extrañas,
    Porque estás entre selvas y montañas!
    Pues sabe que, en las cultas
    Ciudades, estos mismos disparates,
    Con iguales resultas
    Se ven. Con que así, amigo, no lo mates,
    Porque no hizo otra cosa, el Herbolario,
    Que dar un quid pro quo de boticario.

    • Dafne on 14/11/2017 at 7:49 am
      Author

    LA ZORRA, EL OSO Y EL LEÓN.

    Habiendo encontrado un león y un oso al mismo tiempo a un cervatillo, se retaron en combate a ver cual de los dos se quedaba con la presa.
    Una zorra que por allí pasaba, viéndolos extenuados por la lucha y con el cervatillo al medio, se apoderó de éste y corrió pasando tranquilamente entre ellos.
    Y tanto el oso como el león, agotados y sin fuerzas para levantarse, murmuraron:
    — ¡Desdichados nosotros! ¡Tanto esfuerzo y tanta lucha hicimos para que todo quedara para la zorra!

    MORALEJA:
    Por empeñarnos en no querer compartir, podemos perderlo todo.

    • Dafne on 13/11/2017 at 8:06 am
      Author

    LA ZORRA Y EL LEÓN ANCIANO.

    Un anciano león, incapaz ya de obtener por su propia fuerza la comida, decidió hacerlo usando la astucia. Para ello se dirigió a una cueva y se tendió en el suelo, gimiendo y fingiendo que estaba enfermo. De este modo, cuando los otros animales pasaban para visitarle, los atrapaba inmediatamente para su comida.
    Habían llegado y perecido ya bastantes animales, cuando la zorra, adivinando cuál era su ardid, se presentó también, y deteniéndose a prudente distancia de la caverna, preguntó al león cómo le iba con su salud.
    — Mal — contestó el león, invitándole amablemente a entrar.
    — Claro que hubiera entrado — le dijo la zorra — si no viera que todas las huellas entran, pero no hay ninguna que llegara a salir.

    MORALEJA:
    Siempre advierte a tiempo los indicios del peligro, y así evitarás que te dañe.

    • Dafne on 11/11/2017 at 8:01 am
      Author

    LA ZORRA Y LA LEONA.

    Reprochaba una zorra a una leona el hecho de que siempre sólo pariese a un pequeñuelo. Y le contestó la leona:
    –Sí, uno solo, tienes razón, ¡pero un señor león!

    MORALEJA:
    No midas el valor de las cosas por su cantidad, sino por su virtud.

    • Dafne on 10/11/2017 at 8:20 am
      Author

    LA ZORRA Y LA LIEBRE.

    Dijo un día una liebre a una zorra:
    — ¿Podrías decirme si realmente es cierto que tienes muchas ganancias, y por qué te llaman la “ganadora”?
    — Si quieres saberlo — contestó la zorra –, te invito a cenar conmigo.
    Aceptó la liebre y la siguió; pero al llegar a casa de doña zorra vio que no había más cena que la misma liebre. Entonces dijo la liebre:
    — ¡Al fin comprendo para mi desgracia de donde viene tu nombre: no es de tus trabajos, sino de tus engaños!

    MORALEJA:
    Nunca le pidas lecciones a los tramposos, pues tú mismo serás el tema de la lección.

    • Dafne on 09/11/2017 at 7:20 am
      Author

    LAS ZORRAS, LAS ÁGUILAS Y LAS LIEBRES.

    Cierto día las águilas se declararon en guerra contra las liebres.
    Fueron entonces éstas a pedirle ayuda a las zorras. Pero ellas les contestaron:
    — Las hubiéramos ayudado si no supiéramos quienes son ustedes y si tampoco supiéramos contra quienes luchan.

    MORALEJA:
    Antes de decidir unirte a una campaña, mide primero la capacidad de los posibles adversarios.

    • Dafne on 08/11/2017 at 8:04 am
      Author

    LA ZORRA Y EL CUERVO GRITÓN.

    Un cuervo robó a unos pastores un pedazo de carne y se retiró a un árbol.
    Lo vio una zorra, y deseando apoderarse de aquella carne empezó a halagar al cuervo, elogiando sus elegantes proporciones y su gran belleza, agregando además que no había encontrado a nadie mejor dotado que él para ser el rey de las aves, pero que lo afectaba el hecho de que no tuviera voz.
    El cuervo, para demostrarle a la zorra que no le faltaba la voz, soltó la carne para lanzar con orgullo fuertes gritos.
    La zorra, sin perder tiempo, rápidamente cogió la carne y le dijo:
    — Amigo cuervo, si además de vanidad tuvieras entendimiento, nada más te faltaría realmente para ser el rey de las aves.

    MORALEJA:
    Cuando te adulen, es cuando con más razón debes cuidar de tus bienes.

    • Dafne on 07/11/2017 at 7:36 am
      Author

    LA ZORRA Y EL CUERVO HAMBRIENTO.

    Un flaco y hambriento cuervo se posó en una higuera, y viendo que los higos aún estaban verdes, se quedó en el sitio a esperar a que maduraran.
    Vio una zorra al hambriento cuervo eternizado en la higuera, y le preguntó qué hacía. Una vez que lo supo, le dijo:
    — Haces muy mal perdiendo el tiempo confiado a una lejana esperanza; la esperanza se llena de bellas ilusiones, más no de comida.

    MORALEJA:
    Si tienes una necesidad inmediata, de nada te servirá pensar satisfacerla con cosas inalcanzables.

    • Dafne on 06/11/2017 at 12:57 pm
      Author

    LA ZORRA Y EL CANGREJO DEL MAR.

    Queriendo mantener su vida solitaria, pero un poco diferente a la ya acostumbrada, salió un cangrejo del mar y se fue a vivir a la playa.
    Lo vio una zorra hambrienta, y como no encontraba nada mejor para comer, corrió hacia él y lo capturó.
    Entonces el cangrejo, ya listo para ser devorado exclamó:
    — ¡Merezco todo esto, porque siendo yo animal del mar, he querido comportarme como si fuera de la tierra!

    MORALEJA:
    Si intentas entrar a terrenos desconocidos, toma primero las precauciones debidas, no vayas a ser derrotado por lo que no conoces.

    • Dafne on 01/11/2017 at 7:50 am
      Author

    LA ZORRA Y EL HOMBRE LABRADOR.

    Había un hombre que odiaba a una zorra porque le ocasionaba algunos daños ocasionalmente.
    Después de mucho intentarlo, pudo al fin cogerla, y buscando vengarse de ella, le ató a la cola una mecha empapada en aceite y le prendió fuego.
    Pero un dios llevó a la zorra a los campos que cultivaba aquel hombre.
    Era la época en que ya se estaba listo para la recolección del producto y el labrador siguiendo a la raposa, contempló llorando, cómo al pasar ella por sus campos, se quemaba toda su producción.

    MORALEJA:
    Procura ser comprensivo e indulgente, pues siempre sucede que el mal que generamos, tarde o temprano se regresa en contra nuestra.

    • Dafne on 31/10/2017 at 8:10 am
      Author

    LA ZORRA Y LA CARETA VACÍA

    Entró un día una zorra en la casa de un actor, y después de revisar sus utensilios, encontró entre muchas otras cosas una máscara artísticamente trabajada.
    La tomó entre sus patas, la observó y se dijo:
    — ¡Hermosa cabeza! Pero qué lástima que no tiene sesos.

    MORALEJA:
    No te llenes de apariencias vacías. Llénate mejor siempre de buen juicio.

    • Dafne on 30/10/2017 at 9:01 am
      Author

    LA ZORRA QUE NUNCA HABÍA VISTO UN LEÓN.

    Había una zorra que nunca había visto un león.
    La puso el destino un día delante de la real fiera. Y como era la primera vez que le veía, sintió un miedo espantoso y se alejó tan rápido como pudo.
    Al encontrar al león por segunda vez, aún sintió miedo, pero menos que antes, y lo observó con calma por un rato.
    En fin, al verlo por tercera vez, se envalentonó lo suficiente hasta llegar a acercarse a él para entablar conversación.

    MORALEJA:
    En la medida que vayas conociendo algo, así le irás perdiendo el temor. Pero mantén siempre la distancia y prudencia adecuada.

    • Dafne on 27/10/2017 at 7:53 am
      Author

    LA ZORRA CON EL RABO CORTADO.

    Una zorra a la cual un cepo le había cortado la cola, estaba tan avergonzada, que consideraba su vida horrorosa y humillante, por lo cual decidió que la solución sería aconsejar a las demás hermanas cortarse también la cola, para así disimular con la igualdad general, su defecto personal.
    Reunió entonces a todas sus compañeras, diciéndoles que la cola no sólo era un feo agregado, sino además una carga sin razón.
    Pero una de ellas tomó la palabra y dijo:
    — Oye hermana, si no fuera por tu conveniencia de ahora, ¿nos darías en realidad este consejo?

    MORALEJA:
    Cuídate de los que dan consejo en busca de su propio beneficio, y no por hacer realmente un bien.

    • Dafne on 26/10/2017 at 7:53 am
      Author

    LA ZORRA Y EL CHIVO EN EL POZO.

    Cayó una zorra en un profundo pozo, viéndose obligada a quedar adentro por no poder alcanzar la orilla.
    Llegó más tarde al mismo pozo un chivo sediento, y viendo a la zorra le preguntó si el agua era buena. Ella, ocultando su verdadero problema, se deshizo en elogios para el agua, afirmando que era excelente, e invitó al chivo a descender y probarla donde ella estaba.
    Sin más pensarlo saltó el chivo al pozo, y después de saciar su sed, le preguntó a la zorra cómo harían para salir allí.
    Dijo entonces la zorra:
    — Hay un modo, que sin duda es nuestra mutua salvación. Apoya tus patas delanteras contra la pared y alza bien arriba tus cuernos; luego yo subiré por tu cuerpo y una vez afuera, tiraré de tí.
    Le creyó el chivo y así lo hizo con buen gusto, y la zorra trepando hábilmente por la espalda y los cuernos de su compañero, alcanzó a salir del pozo, alejándose de la orilla al instante, sin cumplir con lo prometido.
    Cuando el chivo le reclamó la violación de su convenio, se volvió la zorra y le dijo:
    — ¡Oye socio, si tuvieras tanta inteligencia como pelos en tu barba, no hubieras bajado sin pensar antes en cómo salir después!

    MORALEJA:
    Antes de comprometerte en algo, piensa primero si podrías salir de aquello, sin tomar en cuenta lo que te ofrezcan tus vecinos.

    • Dafne on 25/10/2017 at 7:34 am
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    LA ZORRA Y EL MONO DISPUTANDO SOBRE SU NOBLEZA.

    Viajaban por esta tierra juntos una zorra y un mono, disputando a la vez cada uno sobre su nobleza.
    Mientras cada cual detallaba ampliamente sus títulos, llegaron a cierto lugar. Volvió el mono su mirada hacia un cementerio y rompió a llorar. Preguntó la zorra que le ocurría, y el mono, mostrándole unas tumbas le dijo:
    — ¡OH, cómo no voy a llorar cuando veo las lápidas funerarias de esos grandes héroes, mis antepasados!
    — ¡Puedes mentir cuanto quieras — contestó la zorra –; pues ninguno de ellos se levantará para contradecirte!

    MORALEJA:
    Sé siempre honesto en tu vida. Nunca sabrás si el vecino que te escucha sabe la verdad y corroborará o desmentirá tus palabras.

    • Dafne on 24/10/2017 at 8:24 am
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    LA ZORRA Y EL PERRO.

    Penetró una zorra en un rebaño de corderos, y arrimando a su pecho a un pequeño corderillo, fingió acariciarle.
    Llegó un perro de los que cuidaban el rebaño y le preguntó:
    — ¿Qué estás haciendo?
    — Le acaricio y juego con él — contestó con cara de inocencia.
    — ¡Pues suéltalo enseguida, si no quieres conocer mis mejores caricias!

    MORALEJA:
    Al impreparado lo delatan sus actos.
    Estudia y aprende con gusto y tendrás éxito en tu vida.

    • Dafne on 23/10/2017 at 7:30 am
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    LA ZORRA Y EL MONO CORONADO REY.

    En una junta de animales, bailó tan bonito el mono, que ganándose la simpatía de los espectadores, fue elegido rey.
    Celosa la zorra por no haber sido ella la elegida, vio un trozo de comida en un cepo y llevó allí al mono, diciéndole que había encontrado un tesoro digno de reyes, pero que en lugar de tomarlo para llevárselo a él, lo había guardado para que fuera él personalmente quien lo cogiera, ya que era una prerrogativa real.
    El mono se acercó sin más reflexión, y quedó prensado en el cepo.
    Entonces la zorra, a quien el mono acusaba de tenderle aquella trampa, repuso:
    — ¡Eres muy tonto, mono, y todavía pretendes reinar entre todos los animales!

    MORALEJA:
    Nunca te lances a una empresa, si antes no has reflexionado sobre sus posibles éxitos o peligros.

    • Dafne on 20/10/2017 at 7:38 am
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    LA ZORRA Y LA PANTERA.

    Disputaban otro día la zorra y la pantera acerca de su belleza.
    La pantera alababa muy especialmente los especiales pintados de su piel.
    Replicó entonces la zorra diciendo:
    — ¡Mucho más hermosa me considero yo, no por las apariencias de mi cuerpo, sino más bien por mi espíritu!

    MORALEJA:
    Las cualidades del espíritu son preferibles a las del cuerpo.

    • Dafne on 19/10/2017 at 7:27 am
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    LA ZORRA Y EL COCODRILO.

    Discutían un día la zorra y el cocodrilo sobre la nobleza de sus antepasados.
    Por largo rato habló el cocodrilo acerca de la alcurnia de sus ancestros, y terminó por decir que sus padres habían llegado a ser los guardianes del gimnasio.
    — No es necesario que me lo digas — replicó la zorra –; las cualidades de tu piel demuestran muy bien que desde hace muchos años te dedicas a los ejercicios de gimnasia.

    MORALEJA:
    Recuerda siempre que lo que bien se ve, no se puede ocultar con la mentira.

    • Dafne on 18/10/2017 at 7:28 am
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    LA ZORRA Y LOS RACIMOS DE UVAS.

    Estaba una zorra con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca.
    Más no pudiendo alcanzarlos, se alejó diciéndose:
    — ¡Ni me agradan, están tan verdes…!

    MORALEJA:
    Nunca traslades la culpa a los demás de lo que no eres capaz de alcanzar.

    • Dafne on 17/10/2017 at 7:43 am
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    LA ZORRA Y LA SERPIENTE.

    Se encontraba una higuera a la orilla de un camino, y una zorra vio junto a ella una serpiente dormida.
    Envidiando aquel cuerpo tan largo, y pensando en que podría igualarlo, se echó la zorra a tierra al lado de la serpiente e intentó estirarse cuanto pudo. Tanto esfuerzo hizo, hasta que al fin, por vanidosa, se reventó.

    MORALEJA:
    No imites a los más grandes, si aún no tienes las condiciones para hacerlo.

    • Dafne on 16/10/2017 at 8:28 am
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    LA ZORRA Y EL LEÑADOR.

    Una zorra estaba siendo perseguida por unos cazadores cuando llegó al sitio de un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre le aconsejó que ingresara a su cabaña.
    Casi de inmediato llegaron los cazadores, y le preguntaron al leñador si había visto a la zorra.
    El leñador, con la voz les dijo que no, pero con su mano disimuladamente señalaba la cabaña donde se había escondido.
    Los cazadores no comprendieron las señas de la mano y se confiaron únicamente en lo dicho con la palabra.
    La zorra al verlos marcharse, salió sin decir nada.
    Le reprochó el leñador por qué a pesar de haberla salvado, no le daba las gracias, a lo que la zorra respondió:
    –Te hubiera dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo.

    MORALEJA:
    No niegues con tus actos, lo que pregonas con tus palabras.

    • Dafne on 13/10/2017 at 9:39 am
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    LA ZORRA Y EL ESPINO.

    Una zorra saltaba sobre unos montículos, y estuvo de pronto a punto de caerse. Y para evitar la caída, se agarró a un espino, pero sus púas le hirieron las patas, y sintiendo el dolor que ellas le producían, le dijo al espino:
    — ¡Acudí a ti por tu ayuda, y más bien me has herido!
    A lo que respondió el espino:
    — ¡Tu tienes la culpa, amiga, por agarrarte a mí, bien sabes lo bueno que soy para enganchar y herir a todo el mundo, y tú no eres la excepción!

    Moraleja:
    Nunca pidas ayuda al que acostumbra a hacer el daño.

    • Dafne on 12/10/2017 at 12:27 pm
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    LA ZORRA A LA QUE SE LE LLENÓ SU VIENTRE.

    Una zorra hambrienta encontró en el tronco de una encina unos pedazos de carne y de pan que unos pastores habían dejado escondidos en una cavidad. Y entrando en dicha cavidad, se los comió todos.
    Pero tanto comió y se le agrandó tanto el vientre que no pudo salir. Empezó a gemir y a lamentarse del problema en que había caído.
    Por casualidad pasó por allí otra zorra, y oyendo sus quejidos se le acercó y le preguntó que le ocurría. Cuando se enteró de lo acaecido, le dijo:
    — ¡Pues quédate tranquila hermana hasta que vuelvas a tener la forma en que estabas, entonces de seguro podrás salir fácilmente sin problema!

    Moraleja:
    Con paciencia se resuelven muchas dificultades.

    • Dafne on 11/10/2017 at 9:35 am
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    LAS ZORRAS A ORILLAS DEL RÍO MEANDRO.

    Se reunieron un día las zorras a orillas del río Meandro con el fin de calmar su sed; pero el río estaba muy turbulento, y aunque se estimulaban unas a otras, ninguna se atrevía a ingresar al río de primera.
    Al fin una de ellas habló, y queriendo humillar a las demás, burlábase de su cobardía presumiendo ser ella la más valiente. Así, saltó al agua atrevida e imprudentemente. Pero la fuerte corriente la arrastró al centro del río, y las compañeras, siguiéndola desde la orilla le gritaban:
    — ¡No nos dejes hermana, vuelve y dinos cómo podremos beber agua sin peligro!
    Pero la imprudente, arrastrada sin remedio alguno, y tratando de ocultar su cercana muerte, contestó:
    — Ahora llevo un mensaje para Mileto; cuando vuelva les enseñaré cómo.

    Moraleja:
    Por lo general, los fanfarrones siempre están al alcance del peligro.

    • Dafne on 09/10/2017 at 9:56 am
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    EL ÁGUILA Y LOS GALLOS.

    Dos gallos reñían por la preferencia de las gallinas; y al fin uno puso en fuga al otro.
    Resignadamente se retiró el vencido a un matorral, ocultándose allí. En cambio el vencedor orgulloso se subió a una tapia alta dándose a cantar con gran estruendo.
    Más no tardó un águila en caerle y raptarlo. Desde entonces el gallo que había perdido la riña se quedo con todo el gallinero.

    Moraleja:
    A quien hace alarde de sus propios éxitos, no tarda en aparecerle quien se los arrebate.

    • Dafne on 07/10/2017 at 8:30 am
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    EL ÁGUILA Y LA FLECHA

    Estaba asentada un águila en el pico de un peñasco esperando por la llegada de las liebres.
    Más la vio un cazador, y lanzándole una flecha le atravesó su cuerpo.
    Viendo el águila entonces que la flecha estaba construida con plumas de su propia especie exclamó:
    — ¡Qué tristeza terminar mis días por causa de mis plumas!

    MORALEJA:
    Más profundo es nuestro dolor cuando nos vencen con nuestras propias armas.

    • Dafne on 06/10/2017 at 8:21 am
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    EL ÁGUILA Y LA ZORRA.

    Un águila y una zorra que eran muy amigas decidieron vivir juntas con la idea de que eso reforzaría su amistad. Entonces el águila escogió un árbol muy elevado para poner allí sus huevos, mientras que la zorra soltó a sus hijos bajo unas zarzas sobre la tierra al pie del mismo árbol.
    Un día que la zorra salió a buscar su comida, el águila, que estaba hambrienta cayó sobre las zarzas, se llevó a los zorruelos, y entonces ella y sus crías se refocilaron con un banquete.
    Regresó la zorra y más le dolió el no poder vengarse, que saber de la muerte de sus pequeños;
    ¿Cómo podría ella, siendo un animal terrestre, sin poder volar, perseguir a uno que vuela? Tuvo que conformarse con el usual consuelo de los débiles e impotentes: maldecir desde lejos a su ahora enemiga.
    Más no pasó mucho tiempo para que el águila recibiera el pago de su traición contra la amistad. Se encontraban en el campo unos pastores sacrificando una cabra; cayó el águila sobre ella y se llevó una víscera que aún conservaba fuego, colocándola en su nido. Vino un fuerte viento y transmitió el fuego a las pajas, ardiendo también sus pequeños aguiluchos, que por pequeños aún no sabían volar, los cuales se vinieron al suelo. Corrió entonces la zorra, y tranquilamente devoró a todos los aguiluchos ante los ojos de su enemiga.

    MORALEJA:
    Nunca traiciones la amistad sincera, pues si lo hicieras, tarde o temprano del cielo llegará el castigo.

    • Dafne on 05/10/2017 at 9:02 am
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    EL ÁGUILA DEL ALA CORTADA Y LA ZORRA.

    Cierto día un hombre capturó a un águila, le cortó sus alas y la soltó en el corral junto con todas sus gallinas. Apenada, el águila, quien fuera poderosa, bajaba la cabeza y pasaba sin comer: se sentía como una reina encarcelada.
    Pasó otro hombre que la vio, le gustó y decidió comprarla. Le arrancó las plumas cortadas y se las hizo crecer de nuevo. Repuesta el águila de sus alas, alzó vuelo, apresó a una liebre para llevársela en agradecimiento a su liberador.
    La vio una zorra y maliciosamente la mal aconsejaba diciéndole:
    –No le lleves la liebre al que te liberó, sino al que te capturó; pues el que te liberó ya es bueno sin más estímulo. Procura más bien ablandar al otro, no vaya a atraparte de nuevo y te arranque completamente las alas.

    MORALEJA:
    Siempre corresponde generosamente con tus bienhechores, y por prudencia mantente alejado de los malvados que insinúan hacer lo incorrecto.

    • Dafne on 04/10/2017 at 9:20 am
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    EL ÁGUILA Y EL ESCARABAJO.

    Estaba una liebre siendo perseguida por un águila, y viéndose perdida pidió ayuda a un escarabajo, suplicándole que le salvara.
    Le pidió el escarabajo al águila que perdonara a su amiga. Pero el águila, despreciando la insignificancia del escarabajo, devoró a la liebre en su presencia.
    Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo observaba los lugares donde el águila ponía sus huevos, y haciéndolos rodar, los tiraba a tierra. Viéndose el águila echada del lugar a donde quiera que fuera, recurrió a Zeus pidiéndole un lugar seguro para depositar sus futuros pequeñuelos.
    Le ofreció Zeus colocarlos en su regazo, pero el escarabajo, viendo la táctica escapatoria, hizo una bolita de barro, voló y la dejó caer sobre el regazo de Zeus. Se levantó entonces Zeus para sacudirse aquella suciedad, y tiró por tierra los huevos sin darse cuenta. Por eso desde entonces, las águilas no ponen huevos en la época en que salen a volar los escarabajos.

    MORALEJA:
    Nunca desprecies lo que parece insignificante, pues no hay ser tan débil que no pueda alcanzarte.

    • Dafne on 03/10/2017 at 8:28 am
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    EL ÁGUILA, EL CUERVO Y EL PASTOR.

    Lanzándose desde una cima, un águila arrebató a un corderito.
    La vio un cuervo y tratando de imitar al águila, se lanzó sobre un carnero, pero con tan mal conocimiento en el arte que sus garras se enredaron en la lana, y batiendo al máximo sus alas no logró soltarse.
    Viendo el pastor lo que sucedía, cogió al cuervo, y cortando las puntas de sus alas, se lo llevó a sus niños.
    Le preguntaron sus hijos acerca de que clase de ave era aquella, y les dijo:
    – Para mí, sólo es un cuervo; pero él, se cree águila.

    MORALEJA:
    Pon tu esfuerzo y dedicación en lo que realmente estás preparado, no en lo que no te corresponde.

    • Dafne on 29/09/2017 at 10:08 am
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    EL LEÓN Y EL DELFÍN.

    Caminaba tranquilamente el león por una playa a la orilla del mar, cuando de repente apareció la brillante cabeza de un delfín saliendo del agua. Al ver a tan fantástico animal, el león se acercó hasta él para decirle:
    – Quizá te parezca muy atrevido, pero puesto que ambos somos los reyes en nuestros diferentes ambientes, creo que deberíamos hacernos aliados.
    Accedió de buena gana el delfín, pues nada tenía que perder con ello. Días más tarde, el león se vio atacado por un enorme lobo de cola gris. Incapaz de defenderse por sí mismo, imploró al delfín que acudiera a su rescate, pero este, al tener aletas no pudo salir del agua en su socorro. Al ver que su aliado no llegaba, el león comenzó a reprocharle su cobarde actitud.
    – No debes atacarme de esa manera, ya que aunque yo he intentado de mil y una maneras salir del agua para defenderte, mis aletas me han impedido poder llegar a tierra. Si quieres enfadarte, hazlo con la Madre Naturaleza, que fue la que me hizo de esta manera.

    MORALEJA:
    Antes de aliarte con alguien, sopesa bien sus habilidades, no vaya a ser que cuando los necesites no estén capacitados para ayudarte.

    • Dafne on 28/09/2017 at 9:18 am
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    EL LOBO Y EL CORDERO EN EL TEMPLO.

    Volvía un pequeño cordero a reunirse con su madre después de ir a beber el agua limpia y clara del río, cuando de repente sintió que una presencia extraña lo estaba siguiendo cada vez más cerca. Al ver que era seguido por un lobo con la cara desencajada y las babas colgando a ambos lados de su boca, el corderillo aceleró el paso todo lo que le permitían sus finas patas, encontrando a pocos metros la puerta de un templo abierta.
    Sin dudarlo un momento, se introdujo en su interior, con la esperanza de haber despistado a tan terrible perseguidor.
    Al ver donde se había metido su ansiada presa, el lobo le grito muy fuerte para que le escuchara, que si alguno de los sacerdotes del templo lo encontraban, iba a ser la próxima víctima ofrecida a los dioses.
    – ¡Mucho mejor! – le gritó el cordero- me es mucho más grato pensar en honrar con mi cuerpo a un dios, que acabar mi corta existencia en el interior de tu boca.

    MORALEJA:
    Si tienes que ser sacrificado en alguna ocasión, que sea con el mayor reconocimiento posible.

    • Dafne on 27/09/2017 at 10:37 am
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    LA MOSCA Y LA CACEROLA DE CARNE.

    Había una vez un cocinero muy entusiasta que planeo preparar una rica y deliciosa salsa de pura carne, en una cacerola especial.
    Al terminar de preparar la rica salsa se dió cuenta del sabroso y rico aroma que tenía; sin duda era todo un arte culinario, pero de pronto el cocinero recibió una llamada inesperada y salió tan pronto como bala disparada, que olvido tapar la cacerola.
    Una mosca glotona y hambrienta volaba muy cerca de la cacerola, se sentía atraída por el sabroso olor y empezó a volar alrededor dando vueltas y vueltas y muchas vueltas más, hasta que cayó en ella, y estaba tan feliz de haber caído en la rica salsa de carne, dentro de la cacerola que dijo:
    “Oh! que rico comí, bebí y hasta me bañe así que si en estos instantes me muero ya nada me importaría después de todo el gusto que me dí en esa cacerola de carne“.

    MORALEJA:
    Al irresponsable no le importa el fracaso si su llegada a él le depara buenos momentos.

    • Dafne on 26/09/2017 at 10:34 am
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    LA OVEJA Y EL CIERVO.

    Pidió una vez el ciervo a la oveja que le prestase un celemín de trigo. Esta no puso muy buena cara, y viendo el ciervo como recelaba, le dijo:
    “No tienes motivo para desconfiar de mí, ya que soy un ciervo honrado y cumplidor. A pesar de todo, y para que estés más tranquila, me obligo a presentarte un fiador que me avale. De ese modo no tendrás nada que temer y podrás prestarme el trigo con la seguridad de que lo recuperarás llegado el momento”
    “¿Y quién es ese fiador que ofreces como garantía?” preguntó la oveja intrigada.
    “Es un lobo de la montaña que se pasea con frecuencia por estos prados y al que conozco desde hace años”:
    “¿Un lobo? – replicó la oveja- “¿Tu fiador es un lobo? Pues explícame ciervo a quien recurriré para recuperar mi trigo una vez se cumpla el plazo si decides no devolvérmelo. Si él no tiene más posesiones que sus dientes, y tú, los pies para escapar, ¿Qué seguridad es la que me ofreces?”

    MORALEJA:
    Examinar al que pide y sus fiadores, ahuyenta la peste de los malos pagadores.

    • Dafne on 25/09/2017 at 8:41 am
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    FÁBULAS DE ESOPO.
    Lecturas de alto contenido moral y educativo, para todos los miembros de la familia: niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores.

    EL CABALLO VIEJO.

    Un caballo que ya estaba muy mayor fue vendido por su amo a un molinero que lo empleó para que diera vueltas a la piedra de un viejo molino. El caballo no hacía otra cosa desde la mañana a la noche que girar y girar alrededor de aquella rueda, lo cual no sólo le cansaba mucho, sino que lo ponía muy triste.
    Y es que el viejo caballo recordaba lo veloz y famoso que había sido en sus años de juventud, en los que había vivido infinidad de aventuras y también cómo se burlaba de los otros caballos que eran más viejos y lentos que él.
    Ahora viéndose en esta situación en la que pasaba sus días atado y dando vueltas a dicho molino, se arrepentía de aquella actitud que había tenido cuando era poderoso:
    “Después de las grandiosas vueltas que en mi juventud di en las carreras, mira a que vueltas me veo reducido ahora. Este es un justo castigo por burlarme de aquellos que veía más débiles e inferiores”

    MORALEJA:
    Mejor ser humilde cuando tienes poder, porque un día u otro lo has de perder.

    • Dafne on 22/09/2017 at 11:50 am
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    LAS LÁGRIMAS DEL RICO.

    Cierta tarde de verano a un grupo de “mujeres lloronas”, se les había pagado, para llorar la muerte de una de las hijas de un acaudalado hombre. Una de las hijas muy sorprendida se acercó a su madre y le pregunto:
    – Madre ¿cómo nosotras que sufrimos la desgracia en carne propia, apenas si lloramos? en cambio esas lloronas, que jamás la conocieron, se deshacen en grandes lamentos.
    La madre contestó:
    – No te extrañes, hija mía: esas mujeres no lloran lágrimas, sino dinero. Nunca olvides que las monedas son las lágrimas del rico.

    MORALEJA
    Con el dinero conviertes a sanos en sufrientes.

    • Dafne on 12/09/2017 at 8:42 am
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    LOS PÁJAROS.

    Yo amo a los pájaros, pero más aun los admiro por las mañanas, después de una noche de tormenta cuando suelo ver destruidos los nidos en las veredas de las plazas, cerca de los arboles donde estaban construidos.
    Pero también por la mañana de ese mismo día les he oído cantar mientras acarrean material para construir otro nido, tal vez mejor, tal vez más fuerte…
    Seguramente los pájaros habrán callado un momento por su nido roto, pero solo un momento, ellos saben que no sirve llorar frente a las ruinas más de lo aceptable.
    Hay que empezar de nuevo…!
    Pronto el nuevo nido estará armado, y, si otra tormenta llegara a derribarlo, una y mil veces volverán a construirlo.

    Admiro a los pájaros por su afán esperanzado…!
    Que otra cosa es la esperanza, sino el negarnos a los embates de la adversidad?
    Que otra cosa es la esperanza, sino el modo interior de creer en el mañana?…
    Por eso piensa siempre que no hay nada más importante que el día de mañana!
    Empezando eres invencible aunque una y otra vez no salgan las cosas como esperabas…
    Un barco que naufraga, sigue siendo un barco, solo falta ser reflotado para que vuelva a navegar.
    Cuando una ilusión se frustra sigues teniendo el alma para albergar nuevas ilusiones, por más que te golpee la vida, no te entregues nunca,
    di una oración, pon tu esperanza al frente y arremete, no te preocupes si en la batalla sufres alguna herida, es de esperar que algo así suceda, junta tu esperanza, ármala de nuevo y vuelve a arremeter.

    Si tus anhelos son legítimos, si no dañan a nadie los sueños que te impulsan, insiste mil veces y otras mil si fuera necesario, alguna vez la victoria será tuya…

    • Dafne on 11/09/2017 at 12:51 pm
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    LA PAZ PERFECTA.

    Había una vez un Rey que ofreció un gran premio, a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta.
    Muchos artistas lo intentaron.
    El Rey observo y admiro todas las pinturas, pero solamente hubo dos que realmente le gustaron y tuvo que escoger una entre ellas.
    La primera era un lago muy tranquilo.
    Este lago era un espejo perfecto, donde se reflejaban unas placidas montañas que lo rodeaban.
    Sobre estas se encontraba un cielo muy azul, con tenues nubes blancas.
    Todos los que miraron esta pintura, pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.
    La segunda pintura también tenía montañas.
    Pero estas eran escabrosas y descubiertas.
    Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos.
    Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua.
    Todo esto no se revelaba, para nada, pacifico.
    Pero cuando el rey observo cuidadosamente, vio tras la cascada un delicado arbusto que crecía en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido.
    Allí, en medio del rugir de la violenta caída del agua, estaba sentado placidamente un pajarito en medio de su nido….
    !Paz perfecta!
    Cual crees que fue la pintura ganadora?
    El Rey escogió la segunda. 
    Sabes porque?

    Porque -explicaba el rey -paz no significa estar en un lugar sin ruido, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor.
    Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas, permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón.
    Esta es el verdadero significado de la paz.

    • Dafne on 06/09/2017 at 9:03 am
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    LA DUREZA DE UN GRANO.

    Un grano de judía había nacido tierno y blando, pero el pasar del tiempo, la oscuridad y los prolongados períodos de sequía habían endurecido su vida y su corazón, siendo esta la imagen que de ella erróneamente conocemos.
    Pero si un día, esa endurecida judía se encontrase con una gota de agua capaz de humedecer sus entrañas y sacar a flote toda la belleza interior de ese grano, entonces ella seguramente ablandará su corazón, y lo abrirá en dos, para ofrecer al mundo su ternura y su grandeza con el mágico brote de la germinación…

    MORALEJA:
    Así como un grano de judía se vuelve tierno, el corazón del hombre se vuelve dulzura, ante la dulzura de una gota de amistad, amor…..

    • Dafne on 04/09/2017 at 9:25 am
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    LA PALOMA DE PECHO COLORADO.

    Hay diferentes tipos de palomas, pero hay una en particular que me atrajo, se llama la paloma de pecho colorado. Fue su nombre lo que me llamó la atención. Ella muy temprano de mañana sale en busca de alimento, los pichones nacen con hambre y parece que nunca tienen suficiente, así que la diligente madre pasa la mayor parte del día alimentándolos. Tiene entre tres y cinco pichones por vez.
    Hace muchos años atrás, estaba en el campo en la tala de árboles, solían tumbarlos con enormes topadoras y los dejaban en el suelo por varios días hasta que llegaban los obreros para desgajarlos. Esa mañana la paloma comenzó con su rutina de alimentación, sin saber qué significaba ese gran ruido, que estaba cada vez más cerca; de pronto su árbol se sacudió y junto con el árbol el nido, intentó huir, pero su instinto de madre fue más fuerte y se quedó cuando el árbol cayó con fuerza.
    Para la paloma parecía como si el mundo estuviese sobre ella. No sólo estaba aturdida por el ruido de las máquinas y la estrepitosa caída del árbol, sino también por los incansables gritos de sus pichones. Y ese era su problema más grande, no podía salir en busca de alimento, estaba debajo de lo que para ella eran toneladas de ramas. Así comenzaron a pasar las horas y los días, para los pichones no había oportunidad de sobrevivir, a menos que su madre hiciese algo por ellos y eso fue lo que hizo.
    La paloma picó con fuerza en su pecho, volvió a picar una y otra vez hasta que comenzó a sangrar, los pichones confían plenamente en su madre y comen todo lo que ella les acerca a sus pequeños picos, así que se alimentaron con la sangre de su madre. Cuando los obreros llegaron con sus hachas y comenzaron a sacar las ramas, tres pichones de paloma salieron volando del nido que estaba atrapado debajo de aquel matorral y encontraron a una paloma muerta con el pecho teñido de rojo.
    La leyenda dice que desde ese momento, Dios pintó de rojo las plumas del pecho de todas las palomas de esa especie. Yo creo que Dios se sintió identificado con esa paloma, porque hace dos mil años no solo picó su pecho, también clavó sus manos y pies; y su sangre fuente de vida, así como la paloma salvó a tres pichones, con Jesús trajo esperanza a la humanidad.

    La paloma murió y se convirtió en leyenda. Cristo resucitó y se convirtió en el perdón para la humanidad.

    • Dafne on 24/07/2017 at 11:55 am
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    DAR GRACIAS A LA VIDA.

    “Erase una vez un hombre desesperado que acudió a un rabino, buscando ayuda.
    -Querido Rabino —le dijo—, el panorama de mi casa es aterrador, y no tiene pinta de mejorar.
    Mi mujer, mis seis hijos, algunos con sus respectivas familias y yo, vivimos juntos en una pequeña casa.
    Como estamos tan apretados, los roces y las discusiones están a flor de piel. Hemos llegado a un punto en que estamos todos gritando y peleando; ya no tenemos paz.
    El Rabino reflexionó unos minutos y le dijo:
    -Si haces lo que te digo, pronto mejorará tu vida y la de los tuyos. Pero antes dime algo:
    ¿Tenéis animales en la granja?
    -Sí, tenemos una vaca, dos cabras, varias gallinas y seis patos —contestó agobiado nuestro hombre.
    -Estupendo, entonces regresa a tu hogar y mete a todos los animales dentro de tu casa a vivir contigo y con tu familia y regresa en una semana, antes no.
    El pobre hombre atónito, y sin decir palabra, obedeció las órdenes de su Rabino sin comprender nada.
    Al llegar a casa, metió resignadamente todos sus animales dentro de ella. Pasó una semana y nuestro amigo con grandes ojeras y cara de angustia, acudió al Rabino, y le dijo:
    “La situación no puede ser más caótica y con todo respeto, es peor el remedio que la enfermedad. Mi hogar se ha convertido en un establo; la vaca, por su tamaño, ha destruido todo; las cabras se comen las alfombras y los muebles huelen horrible; finalmente, las gallinas vuelan por toda la cocina ensuciando todo. Mis hijos casados, con sus familias, se fueron huyendo, pues no resistieron más, y mi esposa quiere abandonarme. Todos salen al amanecer y regresan tarde en la noche. Ayúdeme, por favor, se lo suplico.”
    -Pues bien, regresa a tu casa y saca a los animales. A los días, el hombre plácido y alegre volvió donde el Rabino.
    -En verdad, no sé cómo darle las gracias, sus sabias palabras nos han sido de gran ayuda. Ahora que sacamos los animales, tenemos mucho más espacio y nuestra casa es un hogar limpio y acogedor. La vida nos vuelve a sonreír, mis hijos al salir temprano de casa consiguieron trabajo y los casados se marcharon a hacer su propia vida. Usted tenía razón: Dios nos ha ayudado”.

    A muchos de nosotros nos puede pasar como al hombre de la fábula, porque estamos tan agobiados por las preocupaciones y el ritmo de actividad acelerado que mantenemos, que dejamos de ver y de reconocer los elementos positivos que tiene la vida.
    Al dejarnos llevar por el estrés diario, y la carrera alocada para conseguir las cosas que creemos necesitar, perdemos la capacidad y la disposición de hacer lo necesario para mantener la armonía y el bienestar de nuestro espacio familiar.
    Lamentablemente, el estrés nos toma por completo sin que nos demos cuenta, trastornando nuestro carácter y manera de ser, llevándonos en la mayoría de los casos a convertirnos en personas agresivas, irritables y defensivas, ignorando y olvidando el valor que tienen los pequeños placeres de una vida sencilla.
    Cada día creemos necesitar más, nada nos satisface y cualquier pequeñez nos amarga la vida. A veces nos sentimos con derecho a todo, hasta que la vida sin anunciar nos pone en la justa dimensión.
    Vale la pena detenernos y reflexionar un poco acerca de esto, pues el deseo de adquirir o alcanzar una mejor calidad de vida material, puede llevarnos a equivocar el camino y al recorrerlo, perder los regalos y las bendiciones que recibimos día a día y que debemos disfrutar, agradecer y compartir con los demás.
    Conectémonos sólo a aquellos eventos, comentarios e ideas positivas, que nos lleven a vivir a plenitud cada día y a disfrutar mucho más de la vida, reconociendo que tenemos muchas veces, más de lo que en realidad podemos usar y disfrutar.
    Claves para disfrutar y valorar lo que tenemos:
    – Aprecia lo que tienes.
    Si haces una lista de tus bendiciones, te darás cuenta que tienes más de lo que en realidad puedes usar. Incluye en la lista a las personas que te quieren y quieres, las pequeñas grandes cosas que disfrutas y los regalos esenciales, como la oportunidad de estar vivo y los momentos de felicidad y paz en tu vida.
    – Desecha lo negativo.
    El perdón y el olvido, son los antídotos por excelencia para sanar el resentimiento y liberar los sentimientos y los recuerdos negativos. Recuerda sólo lo bueno y positivo.
    – Deja de compararte.
    Evita mirar hacia los lados, para fijarte en lo que tienen los demás, pues la envidia se apoderará de ti. Más bien concéntrate en cada esfuerzo que haces por conseguir tus metas y la paz interior.
    – Siéntete agradecido.
    Reconoce y valora todo lo que tienes, siéntete agradecido con las personas que contribuyeron con tu bienestar y con la Divinidad por todas las oportunidades y las bendiciones.

    Esta es la base de la prosperidad.
    ¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!

    • Dafne on 10/07/2017 at 1:57 pm
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    COMO EL PAPEL ARRUGADO.

    Mi carácter impulsivo, cuando era niño me hacia reventar en cólera a la menor provocación, la mayoría de las veces después de uno de éstos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado.
    Un día mi maestro, que me vio dando excusas después de una explosión de ira, me llevó al salón y me entregó una hoja de papel lisa y me dijo ¡Estrújalo!.
    Asombrado obedecí e hice con el una bolita.
    Ahora -volvió a decirme- déjalo como estaba antes. Por supuesto que no pude dejarlo como estaba, por más que traté el papel quedó lleno de pliegues y arrugas.
    El corazón de las personas -me dijo- es como ese papel… La impresión que en ellos dejas, será tan difícil de borrar como esas arrugas y esos pliegues.
    Así aprendí a ser más comprensivo y paciente. Cuando siento ganas de estallar, recuerdo ese papel arrugado.
    La impresión que dejamos en los demás es imposible de borrar…Más cuando lastimamos con nuestras reacciones o con nuestras palabras…Luego queremos enmendar el error pero ya es tarde…Alguien dijo alguna vez “Habla cuando tus palabras sean tan suaves como el silencio”. Por impulso no nos controlamos y sin pensar arrojamos en la cara del otro palabras llenas de odio o rencor y luego cuando pensamos en ello nos arrepentimos. Pero no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó grabado en el otro.
    Muchas personas dicen: – Aunque le duela se lo voy a decir…, -La verdad siempre duele…, -No le gustó porque le dije la verdad…etc…etc…etc… Si sabemos que algo va a doler, a lastimar, si por un instante imaginamos cómo podríamos sentirnos nosotros si alguien nos hablara o actuará así… ¿Lo haríamos?
    Otras personas dicen ser frontales y de esa forma se justifican al lastimar: -Se lo dije al fin…, -para qué le voy a mentir…, -yo siempre digo la verdad aunque duela…
    Qué distinto sería todo si pensáramos antes de actuar, si frente a nosotros estuviéramos sólo nosotros y todo lo que sale de nosotros lo recibiéramos nosotros mismos no? Entonces sí nos esforzaríamos por dar lo mejor y por analizar la calidad de lo que vamos a entregar…

    MORALEJA:
    Aprendamos a ser comprensivos y pacientes…Pensemos antes de hablar y de actuar…

    • Dafne on 08/07/2017 at 8:45 am
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    UNA BUENA TAZA DE TÉ.

    Un filósofo y monje budista vietnamita, escribió sobre como disfrutar una buena taza de té.
    Debemos estar completamente atentos al presente para disfrutar de una taza de té.
    Sólo siendo conscientes del presente nuestras manos sentirán el calor de la taza.
    Sólo en el presente aspiraremos el aroma del té, saborearemos su dulzura, y llegaremos a apreciar su exquisitez.
    Si estamos obsesionados por el pasado o preocupados por el futuro, dejaremos escapar la oportunidad de disfrutar de una buena taza de té. Cuando miremos el interior de la taza, su contenido ya habrá desaparecido.
    Con la vida ocurre lo mismo. Si no vivimos plenamente el presente, en un abrir y cerrar de ojos la vida se nos habrá escapado. Habremos perdido sus sensaciones, su aroma, su exquisitez y su belleza, y sentiremos que ha transcurrido a toda velocidad.
    El pasado ya ha pasado. Aprendamos de él y démoslo atrás. El futuro ni tan siquiera ha llegado. Hagamos planes para el futuro, pero no perdamos tiempo preocupándonos por él.
    Preocuparse no sirve de nada.
    Cuando dejemos de preocuparnos por lo que todavía no ha pasado, estaremos en el presente. Solo entonces empezamos a experimentar la alegría de vivir.

    • Dafne on 07/07/2017 at 7:50 am
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    SABIDURÍA INDÍGENA.

    Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.
    Él les dijo:
    “¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí!…
    ¡Es entre dos Lobos!”…
    “Uno de los lobos es Maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, egolatría, competencia, superioridad”.
    “El otro es Bondad, Alegría, Paz, Amor, Esperanza, Serenidad, Humildad, Dulzura, Generosidad, Benevolencia, Amistad, Empatía, Verdad,
    Compasión y Fe”.
    “Esta misma pelea, está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra”.
    Lo pensaron por un minuto y uno de los niños le preguntó a su abuelo:
    “¿Y cuál de los lobos crees que ganará?”….
    El viejo cacique respondió, simplemente:
    “El que alimentes…”.

    • Dafne on 06/07/2017 at 8:51 am
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    MUEBLES.

    Se cuenta que un turista fue a El Cairo para visitar a un sabio. Se sorprendió al verlo vivir en un cuarto simple y lleno de libros. Solo tenía una cama, una mesa y un banco.
    – ¿Dónde están sus muebles?, preguntó el turista, y el sabio, respondió.
    – ¿Y los suyos?
    – ¿Los míos? – Se sorprendió el turista-, pero si yo estoy de paso.
    – ¡Yo también!, concluyó el sabio.

    MORALEJA:
    La vida es temporal y algunos viven como si fueran a quedarse eternamente.
    Olvidan ser felices, el valor de las cosas no esta en el tiempo que duran, sino en la intensidad que sucede… por esto existen: “Cosas inexplicables y personas incomparables.

    • Dafne on 04/07/2017 at 2:33 pm
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    MADURAR ES OPCIONAL….

    El primer día en la Universidad nuestro profesor
    se presentó y nos pidió que procuráramos llegar a
    conocer a alguien a quien no conociéramos todavía.
    Me puse de pie y miré a mi alrededor,
    cuando una mano me tocó suavemente el hombro.
    Me di la vuelta y me encontré con una viejita
    arrugada cuya sonrisa le alumbraba todo su ser.
    ‘Hola, buen mozo. Me llamo Rose. Tengo ochenta y
    siete años.
    ¿Te puedo dar un abrazo? Me reí y le contesté con
    entusiasmo:
    ‘¡Claro que puede!’ Ella me dio un abrazo muy
    fuerte.
    ‘Por qué está usted en la Universidad a una edad tan temprana, tan inocente?’, le pregunté.
    Riéndose contestó:
    ‘Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme,
    tener unos dos hijos, y luego jubilarme y viajar.’
    ‘Se lo digo en serio’, le dije.
    Quería saber qué le había motivado a ella a afrontar
    ese desafío a su edad.
    ‘Siempre soñé con tener una educación universitaria
    y ahora la voy a tener!’, me dijo.
    Después de clases caminamos al edificio de la
    Asociación de estudiantes y compartimos un batido de chocolate.
    Nos hicimos amigos enseguida. Todos los días
    durante los tres meses siguientes salíamos juntos de la clase y hablábamos sin parar. Me fascinaba escuchar a esta “máquina del tiempo”.
    Ella compartía su sabiduría y experiencia conmigo.
    Durante ese año, Rose se hizo muy popular en la
    Universidad; hacía amistades a donde iba. Le encantaba vestirse bien y se deleitaba con la atención que recibía de los demás estudiantes.
    Se lo estaba pasando de maravilla. Al terminar el
    Semestre le invitamos a Rose a hablar en nuestro banquete de fútbol.
    No olvidaré nunca lo que ella nos enseñó en esa
    oportunidad.
    Luego de ser presentada, subió al podio.
    Cuando comenzó a pronunciar el discurso que había
    preparado de antemano, se le cayeron al suelo las tarjetas donde tenía los apuntes.
    Frustrada y un poco avergonzada se inclinó sobre el micrófono y dijo simplemente, ‘disculpen que esté tan nerviosa.
    Dejé de tomar cerveza por cuaresma y ¡este whisky me está matando!’
    ‘No voy a poder volver a poner mi discurso en orden, así que permítanme simplemente decirles lo que sé.’
    Mientras nos reíamos, ella se aclaró la garganta y
    comenzó:
    ‘No dejamos de jugar porque estamos viejos; nos
    ponemos viejos porque dejamos de jugar. Hay sólo cuatro secretos para mantenerse joven, ser feliz y triunfar.
    ‘Tenemos que reír y encontrar el buen humor todos
    los días.
    Tenemos que tener un ideal. Cuando perdemos de vista nuestro ideal, comenzamos a morir.
    ¡Hay tantas personas caminando por ahí que están
    muertas y ni siquiera lo saben!’
    ‘Hay una gran diferencia entre ponerse viejo y
    madurar.
    Si ustedes tienen diecinueve años y se quedan en la
    cama un año entero sin hacer nada productivo se
    convertirán en personas de veinte años.
    Si yo tengo ochenta y siete años y me quedo en la
    cama por un año sin hacer nada tendré ochenta y ocho años.
    Todos podemos envejecer. No se requiere talento ni
    habilidad para ello. Lo importante es que maduremos encontrando siempre la oportunidad en el cambio.’
    ‘No me arrepiento de nada. Los viejos generalmente no nos arrepentimos de lo que hicimos sino de lo que no hicimos. Los únicos que temen la muerte son los que tienen remordimientos.’
    Terminó su discurso cantando ‘La Rosa’. Nos pidió
    que estudiáramos la letra de la canción y la pusiéramos en practica en nuestra vida diaria. Rose terminó sus estudios.
    Una semana después de la graduación, Rose murió
    tranquilamente mientras dormía. Más de dos mil estudiantes universitarios asistieron a las honras fúnebres para rendir tributo a la maravillosa mujer que les enseñó con su ejemplo que nunca es demasiado tarde para llegar a ser todo lo que se puede ser.

    MORALEJA: “No olviden que ENVEJECER ES OBLIGATORIO; MADURAR ES OPCIONAL.”

    *** QUIEN TIENE FE EN SI MISMO; LLEGA LEJOS EN LA VIDA, SIN IMPORTAR CUAN CUESTA ARRIBA PAREZCA EL CAMINO, QUIEN LUCHA TRIUNFA..***

    • Dafne on 29/06/2017 at 1:54 pm
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    EL SABIO HACEDOR DE MILAGROS.

    Tres personas iban caminando por un bosque: un sabio con fama de hacer milagros, un rico terrateniente del lugar y, detrás de ellos y escuchando la conversación, un joven alumno del sabio.
    Aprovechando que estaba en presencia del sabio, el poderoso terrateniente le dijo:
    – Me han dicho en el pueblo que eres muy poderoso, que incluso puedes hacer milagros.
    A lo que el sabio le respondió:
    – Soy una persona vieja y cansada. ¿Cómo crees que podría hacer milagros?
    Pero el hacendado insistió:
    – Me han contado que sanas a los enfermos, restituyes la vista a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos.
    Esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso.
    A lo que el sabio repuso:
    – ¿Te referías a eso? Pues bien, tú lo has dicho: esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso, no un viejo como yo. Esos milagros los realiza Dios; yo sólo pido que se conceda un favor para el enfermo.
    Todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo.
    Pero el hombre con fortuna le pidió:
    – Quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que haces. Muéstrame un milagro para que pueda creer en tu Dios..
    – Esta mañana, ¿volvió a salir el sol?-, le preguntó el sabio.
    – ¡Sí, claro que sí!
    – Pues ahí tienes un milagro. El milagro de la luz.
    – No, yo quiero ver un VERDADERO milagro -protestó el hombre rico: oculta el sol, saca agua de una piedra.
    Mira: hay un conejo herido junto al camino. Tócalo y sana sus heridas.
    El sabio le volvió a preguntar:
    – ¿Quieres un verdadero milagro? Bien. ¿No es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?
    – ¡Sí! Es varón y es mi primogénito.
    – Ahí tienes el segundo milagro. El milagro de la vida.
    – Sabio -replicó el terrateniente- , tú no me entiendes. Quiero ver un verdadero milagro.
    Y el sabio inquirió:
    – ¿Acaso no estamos en época de cosecha? ¿No hay trigo y sorgo donde hace unos meses sólo había tierra?
    – Sí -respondió el hombre rico-, igual que todos los años.
    – Pues ahí tienes el tercer milagro.
    – Creo que no me he explicado; lo que yo quiero…
    Pero antes de que pudiera terminar, el sabio lo interrumpió:
    – Te has explicado bien. Yo ya hice todo lo que podía hacer por ti. Si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte.
    Luego de escuchar estas palabras, el poderoso terrateniente se retiró muy contrariado por no haber encontraba lo que buscaba.
    El sabio y su alumno se quedaron parados a un lado, y cuando él ya estaba muy lejos y ya no podía verlos, el sabio levantó al conejo, sopló sobre él y sus heridas quedaron curadas.
    El joven estaba algo desconcertado:
    – Maestro; te he visto hacer milagros como éste casi todos los días. ¿Por qué te negaste a mostrarle uno al caballero? ¿Por qué lo haces ahora que no puede verlo?

    El sabio demostró su sabiduría, una vez más:

    – Lo que él buscaba no era un milagro, era un espectáculo. Le mostré tres milagros y no pudo verlos. Para ser rey, antes hay que ser príncipe; para ser maestro antes hay que ser alumno. No puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños prodigios cotidianos. El día en que aprendas a reconocer a Dios en ellos, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días, sin que tú se los hayas pedido.

    • Dafne on 27/06/2017 at 8:12 am
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    LA INDECISIÓN

    Cuentan que aquella noche era especialmente fría en el desierto.
    Abdalá montó su pequeña tienda de campaña, tan pequeña que apenas cabía él acostado. Se despidió de su camello, llamado “Indecisión”, acariciándole la cabeza, pero dejándolo fuera, y se dispuso a pasar una noche tranquila y reparadora.
    Apenas había conciliado el sueño cuando el camello lo llamó con voz suave, pero insistente. “Déjame meter la nariz en tu tienda, hace mucho frío y la tengo completamente helada…” Abdalá, que era un hombre bueno, accedió a la petición.
    Pero ocurrió que en cuanto se durmió profundamente, el camello empujó un poco y metió la cabeza completa.
    Como la tienda era tan pequeña, al hacer esto topó con la cabeza del hombre y lo corrió hasta que éste sacó los pies por el otro extremo.
    Abdalá protestó, pero “Indecisión” le hizo ver que eso no era en realidad gran cosa. Pasó poco tiempo para el camello metiera los hombros y empujara a su patrón afuera, hasta las rodillas.
    Para hacer el cuento corto, “Indecisión” siguió introduciéndose en la tienda, llenándola por completo y sacando a Abdalá por el otro extremo, hasta que finalmente quedó completamente fuera.
    ¿Le suena esto conocido?
    ¿No le ha ocurrido alguna vez que al dejar entrar un poco de indecisión, ésta lo llenó todo, sacándolo de las cosas buenas de la vida?
    Por ejemplo, le ocurre a los estudiantes cuando se están preparando para un examen, pero frente al televisor dejan que indecisión les pida ver “un poquito más”.
    Y le ocurre también a los vendedores, cuando les pide “posponer para la semana que entra” la visita a ese cliente importante.
    Y por supuesto le sucede a aquel que quiere bajar de peso, pero deja que el perverso camello le solicite “empezar después de…”.

    Moraleja:
    Cuando dejamos a la indecisión meter la nariz en nuestra vida, no importa si somos amas de casa o ejecutivos de empresa, acabará por llenarla toda, y prácticamente sacarnos de ella.

    • Dafne on 26/06/2017 at 10:41 am
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    RESPETO….

    Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa, cuando vio a un hombre chino poniendo un plato de arroz en la tumba vecina.
    El hombre se dirigió al chino y le pregunto, levemente burlón: “Disculpe señor? de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer el arroz?
    “Si”, respondió el chino, “cuando el suyo venga a oler sus flores…”

    MORALEJA
    Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano pueda tener.
    Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente.
    No juzgues, solamente comprende.

    • Dafne on 22/06/2017 at 7:43 am
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    ANTIGUA FÁBULA CHINA.

    Había una vez un campesino chino, muy pobre, pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo. Un día el hijo le dijo: “¡Padre, qué desgracia, se nos ha ido el caballo.”
    “¿Por qué lo llamas desgracia?” Respondió el padre, “Veremos lo que trae el tiempo.”
    A los pocos días, el caballo regresó acompañado de una preciosa yegua salvaje. “¡Padre, que suerte!” Exclamó el muchacho. “Nuestro caballo ha traído otro caballo más.”
    “¿Por qué le llamas suerte?” Repuso el padre, “Veamos qué nos trae el tiempo.”
    Unos días después, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado a un jinete, se encabritó y lo arrojó fuertemente al suelo.
    El muchacho se quebró una pierna. “¡Padre, ¡qué desgracia!” dijo él, “¡Me he quebrado la pierna!”Y el padre retomando su experiencia y sabiduría sentenció: “¿Por qué lo llamas desgracia? ¡Veamos que trae el tiempo!”
    El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que gimoteaba en su cama. Pocos días después, pasaron por la aldea los enviados del rey buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vieron en la casa del anciano, a un joven entablillado y lo dejaron, siguiendo de largo.
    El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.

    LA MORALEJA DE ESTA ANTIGUA FÁBULA CHINA:

    Es que la vida da tantas vueltas y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno y lo bueno, malo. Lo mejor es esperar siempre el día de mañana, pero sobre todo confiar en Dios,
    porque todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas y para el plan infinito. Así que esperemos el día de mañana con alegría, ¡vivamos el hoy con plenitud!

    • Dafne on 15/06/2017 at 8:49 am
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    DISFRUTA TU CAFÉ.

    Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor.
    Pronto la charla devino en quejas acerca del interminable ‘stress’ que les producía el trabajo y la vida en general.
    El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más ecléctica: de porcelana, plástico, vidrio, cristal -unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras, otras realmente exquisitas…
    Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado.
    Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo:
    Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo.
    Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al ‘stress.’ Continuó:
    ‘Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café.
    En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos. Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores. Después se pusieron a mirar las tazas de los demás.
    Ahora piensen en esto: La vida es el café.
    Los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son meras tazas, que le dan forma y soporte a la vida y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos.
    A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café.
    ¡DISFRUTEN SU CAFÉ!

    MORALEJA:
    La gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo sino la que hace lo mejor con lo que tiene; así pues, recuérdenlo:
    Disfruten cada instante de su vida.
    No se mortifiquen por lo que no tienen o no pueden cambiar.
    Tengan paz.
    Inviertan en sus riquezas espirituales.
    Hagan de su vida una fiesta cada día.

    • Dafne on 02/06/2017 at 3:21 pm
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    LA MARIPOSA AZUL.

    Había una vez un viudo que vivía con sus dos hijas curiosas e inteligentes. Las niñas siempre hacían muchas preguntas; alguna de ellas, él sabía responder, otras no.
    El pretendía ofrecerles la mejor educación, por tanto mandó a las niñas de vacaciones con un sabio que vivía en lo alto de una colina.
    El sabio siempre respondía a todas las preguntas sin ni siquiera dudar.
    Impacientes las niñas decidieron inventar una pregunta que él no sabría responder.
    Entonces, una de ellas apareció con una linda mariposa azul que usaría para engañar al sabio.
    “¿Qué vas a hacer?”-Preguntó la hermana, a lo cual le respondió:
    “Voy a esconder la mariposa en mis manos y preguntarle al sabio si está viva o muerta”
    “Si él dijese que está muerta, abriré mis manos y la dejaré volar.
    Si dice que esta viva la apretaré y la aplastaré. Y así, cualquiera que sea su respuesta, ¡Será una respuesta equivocada!”.
    Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio, que estaba meditando.
    -“Tengo aquí una mariposa azul. Dígame, sabio ¿está viva o muerta?”.
    Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió:
    “Depende de ti… Ella está en tus manos.”

    MORALEJA:
    Así es nuestra vida, nuestro presente y nuestro futuro. No debes de culpar a nadie cuando algo falle: somos nosotros los responsables por aquello que conquistamos (o no conquistamos). Nuestra vida está en nuestras manos. Dios nos la dio, como la mariposa azul…
    Nos toca a nosotros escoger que hacer con ella.

    • Dafne on 01/06/2017 at 9:49 am
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    HASTA QUE DUELA.

    El siguiente es el relato verídico de un hombre llamado Víctor. Al cabo de meses de encontrarse sin trabajo, se vio obligado a recurrir a la mendicidad para sobrevivir, cosa que detestaba profundamente.
    Una fría tarde de invierno se encontraba en las inmediaciones de un club privado cuando observó a un hombre y su esposa que entraban al mismo.
    Víctor le pidió al hombre unas monedas para poder comprarse algo de comer.
    – Lo siento, amigo, pero no tengo nada de cambio -replicó éste. La mujer, que oyó la conversación, preguntó:
    – ¿Qué quería ese pobre hombre?
    – Dinero para una comida. Dijo que tenía hambre
    – Respondió su marido.
    – Lorenzo, no podemos entrar a comer una comida suntuosa que no necesitamos y ¡Dejar a un hombre hambriento aquí afuera!
    – Hoy en día hay un mendigo en cada esquina! Seguro que quiere el dinero para beber.
    -¡Yo tengo un poco de cambio! Le daré algo.
    Aunque Víctor estaba de espaldas a ellos, oyó todo lo que dijeron, avergonzado, quería alejarse corriendo de allí, pero en ese momento oyó la amable voz de la mujer que le decía:
    – Aquí tiene unas monedas. Consígase algo de comer, aunque la situación está difícil, no pierda las esperanzas. En alguna parte hay un empleo para usted. Espero que pronto lo encuentre.
    -¡Muchas gracias, señora! Me ha dado usted ocasión de comenzar de nuevo y me ha ayudado a cobrar ánimo. Jamás olvidaré su gentileza.
    -Estará usted comiendo El Pan de Cristo! Compártalo -dijo ella con una cálida sonrisa dirigida más bien a un hombre y no a un mendigo.
    Víctor sintió como si una descarga eléctrica le recorriera el cuerpo, encontró un lugar barato donde comer, gastó la mitad de lo que la señora le había dado y resolvió guardar lo que le sobraba para otro día, comería el pan de Cristo dos días. Una vez más, aquella descarga eléctrica corría por su interior. ¡El Pan de Cristo!
    -¡Un momento! -pensó-. No puedo guardarme el pan de Cristo solamente para mí mismo.
    Le parecía estar escuchando el eco de un viejo himno que había aprendido en la escuela dominical. En ese momento pasó a su lado un anciano.
    -Quizás ese pobre anciano tenga hambre -pensó-.
    Tengo que compartir el pan de Cristo.
    – Oiga -exclamó Víctor-. ¿Le gustaría entrar y comerse una buena comida?
    El viejo se dio vuelta y lo miró con descreimiento.
    – ¿Habla usted en serio, amigo? El hombre no daba crédito a su buena fortuna hasta que se sentó a una mesa cubierta con un hule y le pusieron delante un plato de guiso caliente.
    Durante la cena, Víctor notó que el hombre envolvía un pedazo de pan en su servilleta de papel.
    – ¿Está guardando un poco para mañana? -le preguntó.
    – No, no. Es que hay un chico que conozco por donde suelo frecuentar, la ha pasado mal últimamente y estaba llorando cuando lo dejé, tenía hambre. Le voy a llevar el pan.
    – El Pan de Cristo! Recordó nuevamente las palabras de la mujer y tuvo la extraña sensación de que había un tercer Convidado sentado a aquella mesa. A lo lejos las campanas de una iglesia parecían entonar a los dos el viejo himno que le había sonado antes en la cabeza.
    Los dos hombres llevaron el pan al niño hambriento, que comenzó a engullírselo. De golpe se detuvo y llamó a un perro, un perro perdido y asustado.
    – Aquí tienes, perrito. Te doy la mitad -dijo el niño. El Pan de Cristo alcanzará también para ti.
    El niño había cambiado totalmente de semblante. Se puso de pie y comenzó a vender el periódico con entusiasmo.
    – Hasta luego -dijo Víctor al viejo-. En alguna parte hay un empleo para usted. Pronto dará con el. No desespere.
    – ¿Sabe? -su voz se tornó en un susurró-. Esto que hemos comido es el Pan de Cristo. Una señora me lo dijo cuando me dio aquellas monedas para comprarlo. El futuro nos deparará algo bueno!
    Al alejarse el viejo, Víctor se dio vuelta y se encontró con el perro que le olfateaba la pierna.
    Se agachó para acariciarlo y descubrió que tenía un collar que llevaba grabado el nombre del dueño. Víctor recorrió el largo camino hasta la casa del dueño del perro y llamó a la puerta.
    Al salir éste y ver que había encontrado a su perro, se puso contentísimo, de golpe la expresión de su rostro se tornó seria. Estaba por reprocharle a Víctor que seguramente había robado el perro para cobrar la recompensa, pero no lo hizo, Víctor ostentaba un cierto aire de dignidad que lo detuvo.
    En cambio dijo:
    – En el periódico vespertino de ayer ofrecí una recompensa. ¡Aquí tiene!
    Víctor miró el billete medio aturdido.
    – No puedo aceptarlo -dijo quedamente-. Solo quería hacerle un bien al perro.
    – Téngalo! Para mi lo que usted hizo vale mucho más que eso, le interesará un empleo?
    Venga a mi oficina mañana, me hace mucha falta una persona íntegra como usted.
    Al volver a emprender Víctor la caminata por la avenida, aquel viejo himno que recordaba de su niñez volvió a sonarle en el alma, se titulaba:
    ‘Parte el Pan de Vida’…

    MORALEJA:
    ‘NO OS CANSEIS DE DAR, PERO NO DEIS LAS SOBRAS, DAD HASTA SENTIRLO, HASTA QUE DUELA’.

    QUE EL SEÑOR NOS CONCEDA LA GRACIA DE TOMAR NUESTRA CRUZ Y SEGUIRLO, AUNQUE DUELA.

    AHORA, SI LO DESEAS, COMPARTE ESTO CON LOS DEMAS, ‘EL PAN DE CRISTO’….. YO YA LO HICE.

    ESPERO QUE SIRVA DE ALGO EN TU VIDA…¡QUE DIOS LOS BENDIGA SIEMPRE…!!!

    Señor Jesús:’Te amo mucho, te necesito para siempre, estás en lo más profundo de mi corazón, bendice con tus néctares corporales, a mi familia, mi casa, mi hogar, mi empleo, mis finanzas, mis sueños, mis proyectos y a mis amigos’.

    • Dafne on 31/05/2017 at 8:41 am
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    LA ANCIANITA Y SUS SEMILLAS.

    Había una vez un hombre que subía cada día al autobús para ir al trabajo.
    Una parada después, una anciana subía al autobús y se sentaba al lado de la ventana. La anciana abría una bolsa y durante todo el trayecto, iba tirando algo por la ventana.
    Siempre hacía lo mismo y un día, intrigado, el hombre le preguntó que era lo que tiraba por la ventana.
    ¡Son semillas! – le dijo la anciana.
    ¿Semillas? ¿Semillas de qué?
    – De flores… es que miro afuera y está todo tan vacío…Me gustaría poder viajar viendo flores durante todo el camino.
    ¿Verdad que sería bonito?
    – Pero las semillas caen encima del asfalto, las aplastan los coches, se las comen los pájaros… ¿Cree que sus semillas germinarán al lado del camino?
    – Seguro que sí. Aunque algunas se pierdan, alguna acabará en la cuneta y, con el tiempo, brotará.
    – Pero…tardarán en crecer, necesitan agua…
    – Yo hago lo que puedo hacer. ¡Ya vendrán los días de lluvia!
    La anciana siguió con su trabajo…
    Y el hombre bajó del autobús para ir a trabajar, pensando que la anciana había perdido un poco la cabeza.
    Unos meses después, yendo al trabajo, el hombre, al mirar por la ventana, vio todo el camino lleno de flores…
    ¡Todo lo que veía era un colorido y florido paisaje!
    Se acordó de la anciana, pero hacía días que no la había visto.
    Preguntó al conductor:
    – ¿La anciana de las semillas?
    – Pues, ya hace un mes que murió.
    El hombre volvió a su asiento y siguió mirando el paisaje.
    «Las flores han brotado, se dijo, pero ¿de que le ha servido su trabajo? No ha podido ver su obra».
    De repente, oyó la risa de un niño pequeño. Una niña señalaba entusiasmada las flores…
    – ¡Mira, papá! ¡Mira cuántas flores!
    ¿Verdad que no hace falta explicar mucho el sentido de esta historia?
    La anciana de nuestra historia había hecho su trabajo, y dejó su herencia a todos los que la pudieran recibir, a todos los que pudieran contemplarla y ser más felices.
    Dicen que aquel hombre, desde aquel día, hace el viaje de casa al trabajo con una bolsa de semillas que va arrojando por la ventanilla.

    Moraleja: No dejes de sembrar cosas buenas. Alguien siempre recogerá tu siembra….

    • Dafne on 30/05/2017 at 8:37 am
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    UNA LECCIÓN.

    Un señor les compro un conejo a sus hijos.
    A su vez, los hijos del vecino le pidieron una mascota a su padre.
    El hombre compro un cachorro Pastor Alemán.
    El vecino exclamó:
    – Pero el se comerá a mi conejo!
    – De ninguna manera, mi pastor es cachorro. Crecerán juntos, y serán amigos.
    Yo entiendo mucho de animales. No habrá problemas.
    Y parece que el dueño tenía razón. El perro y el conejo crecieron juntos y se hicieron amigos.
    Era normal ver al conejo en el patio del perro y al revés.
    Un viernes, el dueño del conejo se fue a pasar un fin de semana en la playa con su familia.
    El domingo en la tarde el dueño del perro y su familia tomaban una merienda, cuando entró el perro a la cocina.
    Traía al conejo entre los dientes, sucio de sangre y tierra, y además muerto. Casi matan al perro de tanto agredirlo.
    Decía el hombre:
    – El vecino tenia razón, y ahora que haremos?
    La primera reacción fue echar al animal de la casa como castigo, además de los golpes que ya le habían dado.
    En unas horas los vecinos iban a llegar. Todos se miraban, mientras el perro afuera lamía sus heridas.
    Uno de ellos tuvo la siguiente idea:
    – Bañemos al conejo, lo dejamos bien limpiecito, después lo secamos con el secador y lo ponemos en su casita en el patio.
    Así lo hicieron; hasta perfume le pusieron al animalito. Quedo lindo! ‘parecía vivo’, decían los niños, y allá lo pusieron, con las piernitas cruzadas como si estuviese durmiendo.
    Luego al llegar los vecinos se sintieron los gritos de los niños.
    No pasaron cinco minutos cuando el dueño del conejo vino a tocar a la puerta, algo extrañado.
    – Que paso?, le dijo su vecino.
    – El conejo murió.
    – Murió?
    – Si, murió el viernes.
    – Murió el viernes?
    -Si, fue antes de que viajáramos. Los niños lo habían enterrado en el fondo del patio…

    El gran personaje de esta historia es el perro. Imagínate al pobrecito, desde el viernes buscando en vano por su amigo de la infancia.
    Después de mucho olfatear, descubrió el cuerpo enterrado.
    Que hace el? Probablemente con el corazón partido, desentierra al amigo y va a mostrárselo a sus dueños, imaginando poder resucitarlo.
    El hombre tiene la tendencia a juzgar anticipadamente los acontecimientos sin verificar lo que ocurrió realmente.
    Cuantas veces sacamos conclusiones equivocadas de las situaciones y nos creemos dueños de la verdad?

    Moraleja: Pensemos bien antes de juzgar las acciones de los demás y de emitir juicios sobre las situaciones, pero no dudemos en someter a un severo juicio a nuestros propios pensamientos y actitudes.
    “La gente puede dudar de lo que tu dices, pero siempre creerá en lo que tu haces”.

    • Dafne on 24/05/2017 at 12:43 pm
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    EL ESPEJO Y EL VIDRIO.

    …Cuenta una antigua alegoría judía, que una vez un hombre muy rico fue a pedirle un consejo a un Rabino.
    El Rabino le tomó de la mano, lo acercó a la ventana,
    y le dijo “mira”.
    El rico miró por la ventana a la calle.
    El Rabino le preguntó:
    -¿Qué ves?
    El hombre le respondió:
    -“veo gente”.
    El Rabino volvió a tomarlo de la mano y lo llevó ante un espejo, y le dijo:
    -¿Qué ves ahora?
    El rico le respondió:
    -Ahora me veo yo.
    El Rabino le contestó:
    -¿Entiendes? En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio.

    Pero el vidrio del espejo tiene un poco de plata. Y cuando hay un poco de plata, uno deja de ver gente y comienza a verse sólo a sí mismo

    • Dafne on 19/05/2017 at 8:26 am
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    TRES CONSEJOS.

    Una pareja de recién casados era muy pobre y vivía de los favores de un pueblito del interior. Un día el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa:
    ‘Querida yo voy a salir de la casa, voy a viajar bien lejos, buscar un empleo y trabajar hasta tener condiciones para regresar y darte una vida mas cómoda y digna. No se cuanto tiempo voy a estar lejos, solo te pido una cosa, que me esperes y mientras yo este lejos, seas fiel a mi, pues yo te seré fiel a ti.’
    Así, siendo joven aún. Camino muchos días a pie, hasta encontrar un hacendado que estaba necesitando de alguien para ayudarlo en su hacienda.
    El joven llego y se ofreció para trabajar y fue aceptado.
    Pidió hacer un trato con su jefe, el cual fue aceptado también.
    El pacto fue el siguiente:
    ‘Déjeme trabajar por el tiempo que yo quiera y cuando yo encuentre que debo irme, el señor me libera de mis obligaciones: Yo no quiero recibir mi salario. Le pido al señor que lo coloque en una cuenta de ahorro hasta el día en que me vaya.
    El día que yo salga usted me dará el dinero que yo haya ganado.’
    Estando ambos de acuerdo. Aquel joven trabajo durante 20 años, sin vacaciones y sin descanso. Después de veinte años se acerco a su patrón y le dijo:
    ‘Patrón, yo quiero mi dinero, pues quiero regresar a mi casa.’
    El patrón le respondió: ‘Muy bien, hicimos un pacto y voy a cumplirlo, solo que antes quiero hacerte una propuesta, esta bien?
    Yo te doy tu dinero y tú te vas, o te doy tres consejos y no te doy el dinero y te vas. Si yo te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa.
    Vete a tu cuarto, piénsalo y después me das la respuesta.’
    El pensó durante dos días, busco al patrón y le dijo: ‘QUIERO LOS TRES CONSEJOS’
    El patrón le recordó: ‘Si te doy los consejos, no te doy el dinero.’
    Y el empleado respondió: ‘Quiero los consejos’
    EL patrón entonces le aconsejo:
    1.’NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA. Caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida.
    2. NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL, pues la curiosidad por el mal puede ser fatal.
    3. NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR, pues
    puedes arrepentirte demasiado tarde.
    Después de darle los consejos, el patrón le dijo al joven, que ya no era tan joven, así:
    ‘AQUÍ TIENES TRES PANES, dos para comer durante en viaje y el tercero es para comer con tu esposa cuando llegues a tu casa.’
    El hombre entonces, siguió su camino de vuelta, de veinte años lejos de su casa y de su esposa que el tanto amaba.
    Después del primer día de viaje, encontró una persona que lo saludo y le pregunto:
    ‘Para donde vas?’
    El le respondió: ‘Voy para un camino muy distante que queda a mas de veinte días de caminata por esta carretera.’
    La persona le dijo entonces: ‘Joven, este camino es muy largo, yo conozco un atajo con el cual llegaras en pocos días’.
    El joven contento, comenzó a caminar por el atajo, cuando se acordó del primer consejo, ‘NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA. CAMINOS MAS CORTOS Y DESCONOCIDOS TE PUEDEN COSTAR LA VIDA’
    Entonces se alejó de aquel atajo y volvió a seguir por el camino normal.
    Dos días después se enteró de otro viajero que había tomado el atajo, y lo asaltaron, lo golpearon, y le robaron toda su ropa. Ese atajo llevaba a una emboscada!
    Después de algunos días de viaje, y cansado al extremo, encontró una pensión a la vera de la carretera. Era muy tarde en la noche y parecía que todos dormían, pero una mujer malencarada le abrió la puerta y lo atendió.
    Como estaba tan cansado, tan solo le pagó la tarifa del día sin preguntar nada, y después de tomar un baño se acostó a dormir. De madrugada se levantó asustado al escuchar un grito aterrador.
    Se puso de pié de un salto y se dirigió hasta la puerta para ir hacia donde escuchó el grito. Cuando estaba abriendo la puerta, se acordó del segundo consejo. ‘NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL, PUES LA CURIOSIDAD POR EL MAL PUEDE SER FATAL’
    Regresó y se acostó a dormir. Al amanecer, después de tomar café, el dueño de la posada le pregunto si no había escuchado un grito y el le contesto que si lo había escuchado. El dueño de la posada de pregunto: Y no sintió curiosidad? El le contesto que no. A lo que el dueño les respondió: Usted ha tenido suerte en salir vivo de aquí, pues en las noches nos acecha una mujer maleante con crisis de locura, que grita horriblemente y cuando el
    huésped sale a enterarse de qué está pasando, lo mata, lo entierra en el quintal, y luego se esfuma.
    El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa.
    Después de muchos días y noches de caminata, ya al atardecer, vio entre los árboles humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa, caminó y vio entre los arbustos la silueta de su esposa. Estaba anocheciendo, pero alcanzo a ver que ella no estaba sola. Anduvo un poco más y vio que ella tenía en sus piernas, un hombre al que estaba acariciando los cabellos.
    Cuando vio aquella escena, su corazón se lleno de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad.
    Respiró profundo, apresuró sus pasos, cuando recordó el tercer consejo.
    ‘NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR, PUES PUEDES ARREPENTIRTE DEMASIADO TARDE’
    Entonces se paró y reflexionó, decidió dormir ahí mismo aquella noche y al día siguiente tomar una decisión. Al amanecer ya con la cabeza fría, el dijo: ‘NO VOY A MATAR A MI ESPOSA’. Voy a volver con mi patrón y a pedirle que me acepte de vuelta. Solo que antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel a ella.’
    Se dirigió a la puerta de la casa y toco. Cuando la esposa le abre la puerta y lo reconoce, se cuelga de su cuello y lo abraza afectuosamente.
    El trata de quitársela de arriba, pero no lo consigue.
    Entonces con lágrimas en los ojos le dice:
    ‘Yo te fui fiel y tu me traicionaste…
    Ella espantada le responde: ‘¿Como? yo nunca te traicione, te espere durante veinte años. El entonces le pregunto: ‘¿Y quien era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde?
    Y ella le contesto: ‘AQUEL HOMBRE ES NUESTRO HIJO. Cuando te fuiste, descubrí que estaba embarazada. Hoy el tiene veinte años de edad.
    Entonces el marido entró, conoció, abrazó a su hijo y les contó toda su historia, en cuanto su esposa preparaba la cena. Se sentaron a comer el último pan juntos. DESPUÉS DE LA ORACIÓN DE AGRADECIMIENTO, CON LÁGRIMAS DE EMOCIÓN, el partió el pan y al abrirlo, se encontró un cheque con todo su dinero, el
    pago de sus veinte años de dedicación.

    • Dafne on 17/05/2017 at 11:47 am
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    UN ASUNTO DE RANAS.

    Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.
    Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.
    Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.
    Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas.
    Las otras ranas seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.
    Una vez más, la multitud de ranas le gritó que dejara de sufrir y simplemente se dispusiera a morir. Pero la rana saltó cada vez con más fuerza hasta que finalmente salió del hoyo. Cuando salió, las otras ranas le preguntaron: “No escuchaste lo que te decíamos?” La rana les explicó que era sorda. Ella pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

    Esta historia contiene dos moralejas:

    1. La lengua tiene poder de dar vida y muerte. Una palabra de aliento compartida a alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo y finalizar el día.
    2. Una palabra destructiva a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que acabe por destruirlo. Tengamos cuidado con lo que decimos.
    Hablemos de vida a aquellos que se cruzan en nuestro camino. El poder de las palabras… a veces es difícil comprender que una palabra de ánimo pueda hacer tanto bien. Cualquiera puede hablar palabras que roben a los demás el espíritu que les lleva a seguir en la lucha en medio de tiempos difíciles.
    Especiales son las personas que se toman tiempo para animar a los demás.
    Y en estos tiempos de crisis, nuestro positivismo puede convertirse en un ciclo que mejore la situación general, busquemos siempre el lado bueno de la vida, seamos impulsores y no detractores.
    “Amar es dar, y no pedir”

    • Dafne on 06/05/2017 at 8:37 am
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    EL BÚHO.

    Había una vez un búho famoso por su sabiduría. Desde lejanas tierras llegaban gentes de muy diversa condición para buscar sus consejos.
    Un poderoso guerrero, que había vencido en innumerables batallas, se acercó con su enorme espada y preguntó al búho, que estaba posado majestuosamente en un olivo centenario.
    –¿Qué camino debo tomar ahora?
    Y el búho giró lentamente la cabeza hacia atrás.
    Y el guerrero pensó que llevaba demasiado tiempo luchando, que lo que más ansiaba era volver a su casa y abrazar a su mujer y a sus hijos. Y dejó la espada en el suelo y emprendió el camino de vuelta a su hogar.
    Luego llegó una joven de extraordinaria belleza, de largos cabellos negros, con un precioso vestido de seda. Su voz, infinitamente dulce y hermosa, susurró.
    –¿Dónde está el hombre de mis sueños?
    Y el búho abrió sus grandes ojos redondos.
    –¡Ah!-musitó la joven-si observo atentamente a mi alrededor descubriré alguien a quién amar.
    -Y su corazón se llenó de gozo.
    Y llegó desde muy lejos un anciano filósofo. Dejó a un lado el bastón que le había ayudado en el largo camino y se sentó junto al olivo, donde estaba posado ceremoniosamente el búho.
    –¿Dónde puedo encontrar la sabiduría?-le preguntó con respeto.
    El búho se quedó quieto. Ambos permanecieron inmóviles durante horas, sin realizar ningún gesto, ningún sonido. Se hizo de noche y aparecieron la luna y las estrellas. Finalmente el anciano comprendió la respuesta.
    Escucha en silencio a tu corazón y encontrarás la sabiduría

    • Dafne on 05/05/2017 at 8:51 am
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    LEYENDA ÁRABE.

    Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
    HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.
    Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
    HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA.
    Intrigado, el amigo preguntó:
    -¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
    Sonriendo, el otro amigo respondió:
    – “Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado, cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo”.

    • Dafne on 04/05/2017 at 9:34 am
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    ¿SER FELIZ O TENER RAZÓN?

    Ocho de la noche, una concurrida avenida. La pareja ya está atrasada para cenar con unos amigos. La dirección es nueva y ella consultó el mapa antes de salir. Él conduce el coche. Ella le orienta y le pide que gire en la siguiente calle a la izquierda. Él, seguro, muy seguro, que es hacia la derecha. Discuten. Al darse cuenta de que, además de los atrasos, podrían quedarse de mal humor, Ella dejó que él decida. Él gira a la derecha y luego se da cuenta de que estaba equivocado. Aunque es difícil, admite que insistió en el camino equivocado, al tiempo que hace el retorno. Ella sonríe y dice que no hay ningún problema si llegan unos minutos más tarde.
    Pero Él insiste en saber:
    -Si tenias tanta seguridad de que iba por el camino equivocado, deberías haber insistido un poco más…
    Y Ella dice:
    -Entre Tener Razón y Ser Feliz, prefiero Ser Feliz. Estábamos a punto de una discusión, si insistía más, ¡habríamos estropeado la noche!

    MORALEJA:

    La cantidad de energía que gastamos sólo para demostrar que tenemos razón, independientemente de tenerlo o no.

    Ahora me pregunto más a menudo: “¿Quiero ser feliz o tener razón?”

    • Dafne on 03/05/2017 at 12:29 pm
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    DILO HOY.

    Había una vez…..un chico que nació enfermo. Una enfermedad que no tenía cura. Con 17 años y podría morir en cualquier momento. Siempre vivió en su casa, bajo el cuidado de su madre. Ya estaba harto y decidió salir sólo por una vez. Le pidió permiso a su madre y ella aceptó. Caminando por su cuadra vio muchas tiendas. Al pasar por una tienda de música y ver el aparador, noto la presencia de una niña muy tierna de su edad. Fue amor a primera vista. Abrió la puerta y entró sin mirar nada que no fuera ella.
    Acercándose poco a poco, llegó al mostrador donde se encontraba ella. Ella lo miro y le dijo sonriente: “¿Te puedo ayudar en algo?”Mientras el pensaba que era la sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida. Sintió deseos de besarla en ese mismo instante. Tartamudeando le dijo: “Si, eeehhh, uuuhhh…me gustaría comprar un CD”. Sin pensar, tomo el primero que vio y le dio el dinero. “¿Quieres
    que te lo envuelva?” – Preguntó la niña sonriendo de nuevo. El respondió que si, moviendo la cabeza; y ella fue al almacén para volver con el paquete envuelto y entregárselo. El lo tomó y salió de la tienda. Se fue a su casa, y desde ese día en adelante visitó la tienda todos los días para comprar un CD. Siempre se los envolvía la niña para luego llevárselos a su casa y meterlos a su closet. El era muy tímido para invitarla a salir y aunque trataba, no podía. Su mamá se entero de esto e intento animarlo a que se aventará, así que al siguiente día se armó de coraje y se dirigió a la tienda. Como todos los días compro otra vez un CD, y como siempre, ella se fue atrás para envolverlo. El tomo el CD; y mientras ella no estaba viendo, rápidamente dejo su teléfono en el mostrador y salió corriendo de la tienda……
    Ringggg !!! Su mamá contestó: “¿Bueno?”, era la niña, preguntó por su hijo; y la madre desconsolada, comenzó a llorar mientras decía: “¿Que, no sabes?…murió ayer”. Hubo un silencio prolongado, excepto los lamentos de su madre. Más tarde; la mamá entro en el cuarto de su hijo para recordarlo. Ella decidió empezar por ver su ropa, así que abrió su closet. Para su sorpresa se topó con montones de CD envueltos.
    Ni uno estaba abierto. Le causo curiosidad ver tantos y no se resistió; tomó uno y se sentó sobre la cama para verlo; al hacer esto, un pequeño pedazo de papel salió de la cajita plástica. La mamá lo recogió para leerlo y decía:” Hola! estas súper guapo, ¿quieres salir conmigo?”. TQM….Sofía. De tanta emoción, la madre abrió otro y otro pedazo de papel en varios CD; y estos decían lo mismo….

    Moraleja:
    Así es la vida, no esperes demasiado para decirle a ese alguien especial lo que sientes. Díselo hoy. Mañana puede ser muy tarde.

    • Dafne on 02/05/2017 at 12:17 pm
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    LA PUNTUALIDAD.

    Al Padre Pascual le estaban haciendo su cena de despedida por 25 años de trabajo en una Parroquia. Un político miembro de la comunidad fue invitado para dar un breve discurso.
    Como el político tardaba en llegar, el sacerdote decidió decir unas
    palabras él mismo para llenar el tiempo:
    “Mi primera impresión de la Parroquia la tuve con la primera confesión que me tocó escuchar. Pensé que me había enviado el Obispo a un lugar terrible, ya que la primera persona que se confesó me dijo que se había robado un televisor, que les había robado dinero a sus papás, había robado también en la empresa donde trabajaba, además de tener aventuras sexuales con la esposa de su jefe. También en ocasiones se dedicaba al tráfico y a la venta de drogas. Y para finalizar, confesó que le había trasmitido una enfermedad venérea a su propia hermana.”
    Me quedé asombrado, asustadísimo… Cuando transcurrió un tiempo, fui conociendo más gente y vi que no eran todos así, vi una parroquia llena de gente responsable, con valores, comprometida con su fe.
    Y así he vivido los 25 años más maravillosos de mi sacerdocio.
    Justamente en este momento llegó el político, por lo que se le dio la
    palabra. Por supuesto, pidió disculpas por llegar tarde y empezó a hablar diciendo:
    “Nunca voy a olvidar el primer día que llegó el Padre a nuestra
    Parroquia… De hecho, tuve el honor de ser el primero que se confesó con él…”

    MORALEJA: ¡Nunca llegues tarde! ¡¡¡La puntualidad es un hábito valioso!!!

    • Dafne on 28/04/2017 at 8:33 am
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    OTRA MORALEJA DE PERROS.

    Un carnicero estaba a punto de cerrar su negocio cuando vio entrar un perro. Trató de espantarlo, pero el perro volvió.
    Nuevamente intentó espantarlo, pero entonces se dio cuenta que el animal traía un sobre en el hocico.
    Curioso, el carnicero abrió el sobre y en su interior encontró un billete de 50 pesos y una nota que decía: “Por favor: mándeme con el perro 1 kg de carne picada de ternera y 2 kg de pulpa”
    Asombrado, el carnicero tomó el dinero, colocó la carne picada y la pulpa en una bolsa y puso la bolsa junto al perro, pero olvidó darle el cambio al perro.
    El perro empezó a gruñir y a mostrarle los colmillos.
    Al darse cuenta de su olvido, el carnicero puso el cambio del billete en la bolsa; el perro se calmó, tomó la bolsa con el hocico y salió de la carnicería.
    El carnicero, impresionado, decidió seguir al can y cerró a toda prisa su negocio.
    El animal bajó por la calle hasta el primer semáforo, donde se sentó en la acera y aguardó para poder cruzar.
    Luego atravesó la calle y caminó hasta una parada de autobús, con el carnicero siguiéndole de cerca. En la parada, cuando vio que era el autobús correcto, subió seguido por el carnicero.
    Varias cuadras después, el carnicero, boquiabierto, observó que el can erguido sobre las patas traseras, tocaba el timbre para descender, siempre con la bolsa en el hocico.
    Perro y carnicero caminaron por la calle hasta que el animal se detuvo en una casa, donde puso la bolsa junto a la puerta y, retirándose un poco, se lanzó contra ella, golpeándola fuerte. Repitió la acción varias veces, pero nadie respondió en la casa.
    En el colmo del asombro, el carnicero vio al perro tomar la bolsa con el hocico, rodear la casa, saltar una cerca y dirigirse a una ventana.. Una vez allí, tocó con las patas en el vidrio varias veces, sin soltar la bolsa; luego regresó a la puerta.
    En ese momento, un hombre abrió la puerta… ¡y comenzó a golpear brutalmente al perro! El carnicero corrió hasta el hombre para impedirlo, diciéndole: “Por Dios, hombre, ¿qué está haciendo? Su perro es un genio!…. ¡Es único!”
    El hombre, evidentemente molesto, respondió: “¡¡Qué genio ni qué mierda!! Es la segunda vez en la semana que este perro puto se olvida de las llaves…. y yo cagando en el baño!!”

    MORALEJA:

    Por más que te esfuerces y cumplas más allá de tu deber y responsabilidad en el trabajo, a los ojos de un jefe siempre estarás por debajo de lo que él quiere.
    Trabajen, pero disfruten de la vida, que es única.

    ¡VIVIR PARA TRABAJAR SÓLO HACE FELIZ AL JEFE!

    • Dafne on 27/04/2017 at 8:53 am
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    MORALEJAS DEL PERRO.

    Te has preguntado por qué los perros viven menos que las personas???
    Aquí la respuesta (por un niño de 6 años).

    Siendo un Veterinario, fui llamado para examinar a un Sabueso Irlandés de 10 años de edad llamado Belker. Los dueños del perro, Ron, su esposa Lisa y su pequeño Shane, estaban muy apegados a Belker, y estaban esperando un milagro.
    Examine a Belker y descubrí que estaba muriendo de Cáncer. Les dije a su familia que no podíamos hacer ya nada por Belker, y me ofrecí para llevar a cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.
    Hicimos los arreglos necesarios, Ron y Lisa dijeron que sería buena idea que el niño de 6 años, Shane observara el suceso. Ellos sintieron que Shane podría aprender algo de la experiencia.
    Al día siguiente, sentí la familiar sensación en mi garganta cuando Belker fue rodeado por la familia. Shane se veía tranquilo, acariciaba al perro por última vez, y yo me preguntaba si él comprendía lo que estaba pasando. En unos cuantos minutos Belker se quedó dormido pacíficamente para ya no despertar.
    El pequeño niño pareció aceptar la transición de Belker sin ninguna dificultad o confusión. Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el porqué del lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea mas corta que la de los humanos.
    Shane, que había estado escuchando atentamente, dijo: ”yo sé porqué.”
    Sorprendidos, todos volteamos a mirarlo. Lo que dijo a continuación me maravilló, nunca he escuchado una explicación más reconfortante que ésta. Este momento cambio mi forma de ver la vida.
    El dijo,”la gente viene al mundo para poder aprender como vivir una buena vida, como amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, verdad?”
    ”Bueno, como los perros ya saben cómo hacer todo eso, pues no tienen que quedarse por tanto tiempo como nosotros.”

    Moralejas :

    Si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:

    Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos.

    Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.

    Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro Éxtasis.

    Toma siestas.

    Estírate antes de levantarte.

    Corre, brinca y juega a diario.

    Mejora tu atención y deja que la gente te toque.

    Evita morder cuando un simple gruñido sería suficiente.

    En días cálidos, recuéstate sobre tu espalda en el pasto, patas abiertas.

    Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate bajo la sombra de un árbol.

    Cuando estés feliz, baila alrededor, y mueve todo tu cuerpo.

    Deléitate en la alegría simple de una larga caminata.

    Sé leal.

    Nunca pretendas ser algo que no eres.

    Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres.

    Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazles sentir que estás ahí.

    • Dafne on 26/04/2017 at 8:15 am
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    MEDIA COBIJA.

    Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa. Durante largos años había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre de bien, respetado por los demás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna. A los setenta años, Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, ahora brillante profesional, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera y decidió, por primera vez un su vida, pedirle un favor. Don Roque tocó la puerta de la casa donde vivía el hijo con su familia.
    -Hola papá! qué milagro que vienes por aquí!
    -Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo; además estoy cansado y viejo.
    -Pues a nosotros nos da mucho gusto que vengas a visitarnos ya sabes que esta es tu casa.
    -Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo.
    -Entonces, no te molestaría que me quedara a vivir con ustedes? Me siento tan solo!.
    -Quedarte a vivir aquí? Sí… claro…pero no sé si estarías a gusto. Tu sabes, la casa es chica…mi esposa es muy especial…y luego los niños…
    -Mira, hijo, si te causo muchas molestias olvídalo. No te preocupes por mí, alguien me tenderá la mano.
    -No padre, no es eso. Solo que…no se me ocurre donde podrías dormir. No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían… o solo que no te moleste….
    -Qué hijo?
    -Dormir en el patio…
    -Dormir en el patio, está bien.
    El hijo de Don Roque llamó a su hijo de doce años.
    -Dime papá.
    -Mira, hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Tráele una cobija para que se tape en la noche.
    -Si, con gusto…y donde va a dormir?
    -En el patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa.
    Luís subió por la cobija, tomo unas tijeras y la cortó en dos. En ese momento llegó su padre.
    -Que haces Luís? Por qué cortas la cobija de tu abuelo?
    -Sabes papá, estaba pensando…
    -Pensando en qué?
    -En guardar la mitad de la cobija para cuando tú seas ya viejo y vayas a vivir a mi casa.

    MORALEJA: Trata a tus padres con el mayor respeto y amor.
    No le hagas a ninguna persona, lo que no te gustaría que te hicieran a ti.
    Cuando la gente nos pide ayuda, hay que darla y no sólo eso sino que darla de la mejor manera, y aún cuando pensemos que es una molestia, debemos pensar que todos en algún momento o momentos de nuestra vida necesitaremos algo de alguien, y en la manera que nosotros la hayamos dado, será en la manera que seremos correspondidos.
    Es sólo lo que siembras lo que cosechas.

    • Dafne on 25/04/2017 at 9:03 am
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    LAS COSAS NO SON SIEMPRE LO QUE PARECEN.

    Dos Ángeles viajeros se pararon para pasar la noche en el hogar de una familia muy adinerada. La familia era ruda y no quiso permitirles a los Ángeles que se quedaran en la habitación de huéspedes de la mansión. En vez de ser así, a los Ángeles les dieron un espacio pequeño en el frío sótano de la casa. A medida que ellos preparaban sus camas en el duro piso, el Ángel más viejo vio un hueco en la pared y lo reparó. Cuándo el Ángel más joven preguntó ¿por qué?, el Ángel más viejo le respondió, “Las cosas no son siempre lo que parecen.”

    La siguiente noche, el par de Ángeles vino a descansar en la casa de un señor y una señora, muy pobres, pero el señor y su esposa eran muy hospitalarios. Después de compartir la poca comida que la familia pobre tenía, la pareja le permitió a los Ángeles que durmieran en su cama donde ellos podrían tener una buena noche de descanso. Cuando amaneció, al siguiente día, los Ángeles encontraron bañados en lágrimas al Señor y a su Esposa. La única vaca que tenían, cuya leche había sido su única entrada de dinero, yacía muerta en el campo. El Ángel más joven estaba furioso y preguntó al Ángel más viejo, ¿cómo pudiste permitir que esto pasara? El primer hombre lo tenía todo, sin embargo tú lo ayudaste; el Ángel más joven le acusaba. La segunda familia tenía muy poco, pero estaba dispuesta a compartirlo todo, y tú permitiste que la vaca muriera.

    “Las cosas no siempre son lo que parecen,” le replicó el Ángel más viejo. “Cuando estábamos en aquel sótano de la inmensa mansión, yo noté que había oro almacenado en aquel hueco de la pared. Debido a que el propietario estaba tan obsesionado con avaricia y no dispuesto a compartir su buena fortuna, yo sellé el hueco, de manera tal que nunca lo encontraría.”

    “Luego, anoche mientras dormíamos en la cama de la familia pobre, el ángel de la muerte vino en busca de la esposa del agricultor. Y yo le di a la vaca en su lugar. “Las cosas no siempre son lo que parecen.”

    Algunas veces, eso es exactamente lo que pasa cuando las cosas no salen como uno espera que salgan. Si tú tienes fe, solamente necesitas confiar en que cualesquiera que fueran las cosas que vengan, serán siempre para tu ventaja. Y podrías no saber esto hasta un poco más tarde…

    • Dafne on 24/04/2017 at 9:20 am
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    EL PESCADOR.

    Un banquero de inversión americano estaba en el muelle de un pueblito costero mexicano cuando llegó un botecito con un solo pescador.
    Dentro del bote habían varios atunes amarillos de buen tamaño.
    El gringo elogió al mexicano por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo le había tomado pescarlos.
    El mexicano respondió que sólo un poco de tiempo.
    El gringo luego le preguntó por qué no permanecía más tiempo y sacaba más pescado?
    El mexicano dijo que el tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia.
    El gringo luego preguntó, “pero qué hace usted con el resto de su tiempo?”
    El pescador mexicano dijo, “duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hago siesta con mi señora, María, caigo todas las noches al pueblo donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos. Tengo una vida ocupada y amena.”
    El gringo replicó, “Soy un MBA de Harvard y podría ayudarte.
    Deberías invertir más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote más grande; con los ingresos del bote más grande podrías comprar varios botes; eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros.
    En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías hacer directamente a un procesador; eventualmente abrir tu propia procesadora.
    Deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución.
    Deberías salir de este “mugroso” pueblo e irte a Ciudad de México, luego a Los Ángeles y eventualmente a Nueva York, donde manejarías tu empresa en expansión”.
    El pescador mexicano preguntó, “Pero, cuanto tiempo tarda todo eso?”.
    A lo cual respondió el americano, “entre 15 y 20 años”.
    “Y luego qué?, preguntó el mexicano”
    El “americano” se río y dijo que esa era la mejor parte.
    “Cuando llegue la hora deberías anunciar un IPO (Oferta inicial de acciones) y vender las acciones de tu empresa al público.
    Te volverás rico, tendrás millones”.
    “Millones… y luego qué?”
    El gringo respondió, “Luego te puedes retirar. Te mueves a un pueblito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, hacer siesta con tu mujer, ir todas las noches al pueblo donde podrás tomar licor y tocar guitarra con tus amigos, libre de preocupaciones”.
    El mexicano respondió, ¿acaso no es eso lo que tengo ahora?

    MORALEJA: Cuántas vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos.
    La verdadera felicidad consiste en amar lo que tenemos y no sentirte triste por aquello que no tienes.

    “Si lloras por haber perdido el Sol, las lagrimas no te dejarán ver las estrellas”.

    • Dafne on 13/04/2017 at 10:44 am
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    EL VUELO DE LOS GANSOS.

    La ciencia ha descubierto que los gansos vuelan formando una “V” porque cuando cada pájaro bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al ganso que va detrás de él. Volando en V, toda la banda aumenta por lo menos en un 70% mas por su poder de vuelo que si cada pájaro lo hiciera solo”.
    Moraleja: Cuando compartimos una dirección común y tenemos sentido de comunidad, podemos llegar a donde deseamos más fácil y rápido. Esto es el apoyo mutuo.

    “Cada vez que un ganso se sale de la formación y siente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de volar solo y de inmediato se incorpora de nuevo a la fila para beneficiarse del poder del compañero que va adelante”.
    Moraleja: si tuviéramos la lógica de un ganso nos mantendríamos con aquellos que se dirigen en nuestra misma dirección.

    “Cuando un líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar”.
    Moraleja: Obtenemos resultados óptimos cuando hacernos turnos para realizar los trabajos difíciles.

    “Los gansos que van detrás producen un sonido propio de ellos y lo hacen con frecuencia para estimular a los que van adelante para mantener la velocidad”.
    Moraleja: Una palabra de aliento produce grandes resultados.

    “Cuando un ganso enferma o cae herido por un disparo, dos de sus compañeros se salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo y se quedan con él hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muere”.
    Moraleja: Sólo si tuviéramos la inteligencia de un ganso nos mantendríamos uno al lado del otro ayudándonos y acompañándonos.

    • Dafne on 12/04/2017 at 10:20 am
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    EL MURO.

    Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían atracarlo. El hombre ingresó a una cueva.
    Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores a la que él se encontraba.
    Con tal desesperación elevó una plegaria al Creador:
    “Dios todopoderoso, haz que tus ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme”.
    En ese momento escuchó a los hombres acercarse a la cueva en la que él se encontraba, y vio que apareció una arañita. La arañita empezó a tejer una telaraña en la entrada.
    El hombre volvió a elevar otra plegaria, esta vez mas angustiado:
    “Señor te pedí ángeles, no una araña.”
    Y continuó: “Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme”.
    Abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada, y observó a la arañita tejiendo la telaraña.
    Estaban ya los malhechores ingresando en la cueva anterior de la que se encontraba el hombre y este quedó esperando su muerte.
    Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva, ya la arañita había tapado toda la entrada.
    Entonces se escucho esta conversación:
    Primer hombre: – Camina, entremos a esta cueva.
    Segundo hombre: – No. Mira que hay telarañas, nadie ha entrado en esta cueva. Sigamos buscando en las otras.
    Pedimos cosas que desde nuestra perspectiva humana son lo que necesitamos, pero Dios nos da aquellas pequeñas cosas que se pueden volver grandes.
    Como en esta lectura, a veces pedimos muros para estar seguros, pero Dios en cambio nos pide además confianza en Él, para dejar que su poder se manifieste y haga que algo como una telaraña nos de la misma protección que una muralla.
    Si has pedido un muro y no ves más que una telaraña, recuerda que Dios sabe lo que cada uno de nosotros realmente necesita. Confía en Él y Él hará.

    • Dafne on 12/04/2017 at 10:06 am
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    TODO PASA.

    Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:
    – Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.
    Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total…
    Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.
    El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó.
    Y éste le dijo:
    – No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje.
    Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico.
    Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio.
    Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje – el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey- Pero no lo leas -le dijo- mantenlo escondido en el anillo.
    Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.
    Ese momento no tardó en llegar.
    El país fue invadido y el rey perdió el reino.
    Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían.
    Estaba solo y los perseguidores eran numerosos.
    Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos.
    No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino…
    De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso:
    Simplemente decía: “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”.
    Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos. El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido.
    Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes… y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.
    El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:
    Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
    – ¿Qué quieres decir? -preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.
    – Escucha -dijo el anciano- este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.
    El rey abrió el anillo y leyó el mensaje:
    “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, porque el orgullo, el ego, había desaparecido.
    El rey pudo terminar de comprender el mensaje.
    Se había iluminado.
    Entonces el anciano le dijo:
    – Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes.
    Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza.
    Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.

    • Dafne on 10/04/2017 at 10:42 am
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    GOTITAS DE AMOR.

    Había un incendio en un gran bosque de bambú; el incendio formaba llamaradas impresionantes, de una altura extraordinaria; y una pequeña ave, muy pequeñita, fue al río, mojó sus alas y regresó sobre el gran incendio, y las empezó a agitar para apagarlo; y volvía a regresar y volvía a ir una y otra vez; y los dioses que la observaban, sorprendidos la mandaron a llamar y le dijeron: – Oye, por qué estás haciendo eso? Cómo es posible? Cómo crees que con esas gotitas de agua puedas tú apagar un incendio de tales dimensiones? – Date cuenta: No lo vas a lograr. Y el ave humildemente contestó: “El bosque me ha dado tanto, le amo tanto, yo nací en él, este bosque me ha enseñado la naturaleza. Este bosque me ha dado todo mi ser. Este bosque es mi origen y mi hogar y me voy a morir lanzando gotitas de amor, aunque no lo pueda apagar”. Los dioses entendieron lo que hacía la pequeña ave y le ayudaron a apagar el incendio.
    “Cada gotita de agua apacigua un incendio.

    Cada acción que con amor y entusiasmo emprendemos, un mejor mañana será su reflejo. No subestime sus gotas: millones de ellas forman un océano.
    Todo acto que con amor realizamos, regresa a nosotros multiplicado “Que la paz, el amor y la libertad sean las estrellas que siempre iluminen nuestra sociedad y que la paz y el amor vivan como permanentes luceros en su hogar”.

    • Dafne on 10/04/2017 at 9:15 am
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    LA RAÍZ DEL LAUREL.

    Cerca de un arroyo de aguas frescas, había un pequeño bosque. Los árboles eran muy variados.
    Todos gastaban las energías en ser más altos y grandes, con muchas flores y perfumes, pero quedaban débiles y tenían poca fuerza para echar raíz.
    En cambio un laurel dijo: “Yo, mejor voy a invertir mi savia en tener una buena raíz; así creceré y podré dar mis hojas a todos los que me necesiten”.
    Los otros árboles estaban muy orgullosos de ser bellos; ¡en ningún lado había tantos colores y perfumes!
    Y no dejaban de admirarse y de hablar de los encantos de unos y otros, y así, todo el tiempo, mirándose y riéndose de los demás.
    El laurel sufría a cada instante esas burlas.
    Se reían de él, presumiendo de sus flores, perfumes y abundante ramaje. -“¡Laurel!”, le decían, “¿para qué quieres tanta raíz?
    Mira, a nosotros todos nos alaban porque tenemos poca raíz y mucha belleza. ¡Deja de pensar en los demás! ¡Preocúpate sólo de ti!”
    Pero el laurel estaba convencido de lo contrario; deseaba amar a los demás y por eso tenía raíces fuertes.
    Un buen día, vino una gran tormenta, y sacudió, sopló y resopló sobre el bosque. Los árboles más grandes, que tenían un ramaje inmenso, se vieron tan fuertemente golpeados que por más que gritaban no pudieron evitar que el viento los tumbara.
    En cambio el pequeño laurel, como tenía pocas ramas y mucha raíz, apenas sí perdió unas cuantas hojas.

    Entonces todos comprendieron que lo que nos mantiene firmes en los momentos difíciles no son las apariencias, sino lo que está oculto en las raíces, dentro de tu corazón… allí en tu alma.

    • Dafne on 04/04/2017 at 12:43 pm
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    EL JARDIN FLORIDO.

    En un lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, había un hermoso jardín con manzanos y naranjos, perales bellísimos, rosales, todos ellos felices y satisfechos.
    Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste.
    El pobre tenía un problema:
    ! No sabia quién era!
    Lo que le faltaba era concentración, le decía el Manzano.
    Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosísimas manzanas, ¡ve que fácil es..!
    -No lo escuches-, exigía el Rosal
    Es mas fácil tener rosas y !ver que bellas son!
    Y el árbol desesperado intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
    Un día llegó hasta el jardín un búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamo:
    “No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la Tierra.
    Yo te daré la solución… No dediques tu vida a ser como los demás quieren que seas.
    Sé tu mismo, conócete… y para lograrlo, escucha tu voz interior”.
    Y dicho esto, el búho desapareció.
    ¿Mi voz interior?…
    ¿Ser yo mismo?…
    ¿Conocerme?
    Se preguntaba el árbol desesperado, cuando de pronto comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

    “Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera, porque no eres un rosal.
    Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje….

    Tienes una misión…
    ¡Cúmplela!”

    Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo, y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.

    Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos, y solo entonces el jardín fue completamente feliz.

    • Dafne on 03/04/2017 at 8:53 am
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    ASAMBLEA EN LA CARPINTERIA.

    Cuentan que en la carpintería, hubo una vez una extraña Asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias.
    El martillo ejerció la presidencia, pero la Asamblea le notificó que tenía que renunciar; la causa, él hacía mucho ruido! Y además se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo, dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro, que siempre se la pasaba midiendo a los demás, según su medida, como si fuera el único perfecto.
    En eso, entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble.
    Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la Asamblea reanudo la deliberación. Fue entonces cuando tomo la palabra el serrucho, y dijo: “Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que dejemos de pensar ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos”.
    La Asamblea encontró entonces, que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto. Se sintieron entonces un EQUIPO, capaz de producir MUEBLES de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.

    Ocurre lo mismo con los seres humanos. Observen y lo comprobaran. Cuando en una empresa el personal busca los defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, es cuando florecen los mejores LOGROS humanos.
    Es fácil encontrar defectos, cualquier tonto puede hacerlo, pero, ENCONTRAR CUALIDADES, ESO ES PARA LOS ESPIRITUS SUPERIORES QUE SON CAPACES DE INSPIRAR LOS EXITOS HUMANOS.

    • Dafne on 31/03/2017 at 8:55 am
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    LOS BATRACIOS EN NUESTRAS VIDAS!

    Era una vez una corrida …….de sapos.
    El objetivo era llegar a lo alto de una gran torre.
    Había en el lugar una gran multitud.
    Mucha gente para vibrar y gritar por ellos.
    Comenzó la competencia.
    Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era “Que pena !!!
    esos sapos no lo van a conseguir…no lo van a conseguir…”
    Los sapitos comenzaron a desistir.
    Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima.
    La multitud continuaba gritando : “… que pena !!! ustedes no lo van a conseguir!…”
    Y los sapitos estaban dándose por vencidos.
    Salvo por aquel sapito que seguía y seguía tranquilo
    y ahora cada vez más con más fuerza.
    Ya llegando el final de la competición todos desistieron, menos ese sapito.
    Que curiosamente en contra de todos, seguía.
    Llegó a la cima con todo su esfuerzo.
    Los otros querían saber que le había pasado.
    Un sapito le fue a preguntar como él había conseguido concluir la prueba.
    Y descubrieron que era sordo. No permitas que personas con pésimos hábitos de ser negativos derrumben las mejores y mas sabias esperanzas de tu corazón!

    Recuerda siempre:
    El poder que tienen las palabras que escuchas.
    Por lo tanto, preocúpate siempre en ser POSITIVO !

    Resumiendo :
    Se siempre “sordo” cuando alguien te dice que no puedes
    realizar tus sueños. Que estés bien.

    • Dafne on 30/03/2017 at 9:34 am
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    LO QUE LA LLUVIA SE LLEVO.

    Una hormiguita, como toda buena hormiga era trabajadora y servicial. Se la pasaba acarreando hojitas de día y de noche casi no tenía tiempo para descansar.
    Y así transcurría su vida, trabajando y trabajando. Un día fue a buscar comida a un estanque que estaba un poco lejos de su casa, y para sorpresa al llegar al estanque vio como un botón de lirio se abría y de él surgía una hermosa y delicada florecita.
    Se acercó…
    -Hola. ¿Quién eres…?
    La florecita contestó:
    -Soy un lirio.
    -¿Sabes que eres muy bonito?, dijo la hormiguita.
    -Gracias. Tú eres muy simpático,
    ¿qué eres…?
    -Soy una hormiga. Gracias también.

    Y así la hormiguita y el lirio siguieron conversando todo el día, haciéndose grandes amigos. Cuando iba a anochecer la hormiga regresó a su casa, no sin antes prometer al lirio que volvería al día siguiente.
    Mientras iba caminando a casa, la hormiga descubrió que admiraba a su nuevo amigo que lo quería muchísimo y se dijo:
    -Mañana le diré que me encanta su forma de ser, mañana.
    Y el lirio al quedarse solo se dijo:
    -Me gusta la amistad de la hormiga, mañana cuando venga se lo diré.
    Pero el día siguiente la hormiguita se dio cuenta de que no había trabajado nada el día anterior.
    Así que decidió quedarse a trabajar y se dijo:
    -Mañana iré con el lirio. Hoy no puedo, estoy demasiado ocupada, mañana le diré que lo extraño.
    Al día siguiente amaneció lloviendo, y la hormiga no pudo salir de su casa y se dijo:
    -Que mala suerte, hoy tampoco veré al lirio.
    Bueno, no importa, mañana le diré todo lo especial que es para mí.
    Y al tercer día la hormiguita se despertó muy temprano y se fue al estanque, pero al llegar encontró al lirio en el suelo, ya sin vida. La lluvia y el viento habían destrozado su tallo.
    Entonces la hormiguita pensó:
    -Que tonta fui, desperdicié demasiado tiempo; mi amigo se fue sin saber todo lo que lo quería… en verdad me arrepiento.
    Y así fue como ambos nunca supieron lo importante que eran.

    No esperes el final de tu vida para arrepentirte.
    No esperes el mañana para soñar, y por ningún motivo dejes de decirle a una persona que la quieres.

    • Dafne on 29/03/2017 at 8:50 am
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    Fábula del Toro y la Hormiga.

    Resulta que un día, un toro cayo en un pantano de arenas movedizas, en ese momento pasaba una hormiguita y el toro le pidió auxilio. La hormiguita subió a una camioneta Toyota 4×4 que encontró, amarro una cuerda al rabo del toro y otra al chasis del coche y sacó al toro de las arenas movedizas. El toro le estuvo eternamente agradecido y prometió ayudar a la hormiguita en lo que le pasara. Pasaron los meses y un día el toro paso por el mismo sitio y vio a la hormiguita dentro y pidiendo auxilio, el toro alcanzo a la hormiguita con su rabo y la saco de allí.

    Moraleja: Si tienes un buen rabo, no necesitas una camioneta 4×4.

    Fábula del Toro y la Mosca.

    Este era un toro que estaba pastando tranquilamente en el prado,
    cuando de repente una mosca empieza a molestarlo.
    El toro utiliza su largo rabo para intentar espantarla, pero la mosca sigue fastidiando hasta que se coloca en la punta de
    la nariz. El toro aprovecha y de un lengüetaza atrapa a la molesta mosca.

    Moraleja: Lo que no puedas acabar con el rabo, termínalo con la lengua.

    Fábula de la Golondrina.

    abía una vez una golondrina que empezó a emigrar demasiado tarde en invierno, y se estaba congelando mientras volaba.
    Al final cayo a tierra, y ella creía estar ya acabada… pero entonces se le acerco una vaca que le soltó una plasta encima.
    Bueno, la caca estaba bien calentita, así que la golondrina se
    encontró mucho mejor y empezó a piar de satisfacción. Pero un gato oyó a la golondrina, la saco de la plasta, la limpió, y se la comió.

    Esta historia tiene tres moralejas:

    1) No todo el mundo que te caga es tu enemigo.
    2) No todo el mundo que te saca de de la mierda es tu amigo.
    3) Si estas con la mierda al cuello, pero feliz, mantén la
    boca cerrada.

    “El fracaso es la oportunidad de empezar de nuevo, con mas inteligencia”

    Henry Ford

    • Dafne on 28/03/2017 at 3:26 pm
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    CARGAR EL VENADO.

    Estaba un hombre a la orilla del camino sentado en una piedra, bajo la sombra de un frondoso árbol; se le miraba triste y meditando cabizbajo. Casi, casi a punto de soltar el llanto. Así lo encontró su compadre y amigo de toda la vida, quien al verlo en semejante situación, le preguntó cuál era el motivo para estar en una situación tan desesperante.
    – Compadre, ¡¡la desconsiderada es mi mujer!! Ella es la culpable de mi situación. Esta noche la desaparezco; pero que se muere, se muere.
    – No diga eso compadre, mejor dígame por que la quiere matar; a lo mejor yo puedo ayudar a encontrar una mejor solución al problema.
    El compadre después de respirar profundo y conseguir la calma, empezó su relato: Mire compadre, usted sabe que somos muy pobres y en mi humilde rancho la única forma de acompañar los fríjoles es con un pedazo de carne que consigo en el monte cuando salgo de cacería. Me voy con mi escopeta, paso varios días de penalidades, arriesgándome con los peligros del monte, esquivando víboras y animales salvajes, soportar la terrible comezón que me producen las garrapatas, los piquetes de mosquitos, aguantar el frío de las noches que se mete hasta los huesos. Luego, por fin, si la suerte me socorre, logro cazar un venado; pero aún así, tengo que cargarlo a mis espaldas todo el largo camino de regreso al pueblo y subir la cuesta de la loma hasta llegar a mi casa. Todavía no termino de llegar, cuando aparece mi señora con el cuchillo en la mano e inmediatamente empieza a repartir el venado entre los vecinos y sus familiares. Que una pierna pa’doña Juana, que otra para doña Cleo, que este lomito pa’mi mamá, que las costillitas pa’mi hermana, que esto pa’llá y a los dos o tres días de nuevo sin nada que comer el tonto, otra vez de cacería. Pero ya me cansé y esta noche la desaparezco.
    El compadre después de meditar un momento, le dió la solución: Invite a su mujer a cargar el venado. -¡¿Qué?!
    – Sí llévese la comadre de cacería, no le diga las penurias que pasa para llevar el venado a casa. No le hable de los caminos empredrados, ni los mosquitos, ni los peligros, ni del frío. Invítela a la cacería para que disfruten juntos de los bellos paisajes, del esplendor de las estrellas que cobijan la noche, de los manantiales cristalinos que reflejarían románticamente sus imágenes, de la graciosa manera en que caminan los venados, como si fueran bailarines de ballet; del dulce canto de los grillos y pájaros silvestres … en fin, píntele bonita la cosa.
    El compadre siguió el consejo y por su puesto la convenció.
    Ella, entusiasmada fue con falda larga hasta el tobillo, que poco a poco se le desgarraba con las púas en el camino; la blusa le quedó toda dañada, los zapatos se le rompieron por las piedras y las espinas la hicieron sangrar. El cabello se le maltrato: le quedó tieso como estropajo. Se le pegaron por todas partes garrapatas y bichos. Las manos llenas de ampollas y llagas que se le hicieron al abrirse paso entre el espeso monte y estuvo a punto de sufrir un infarto al toparse con una enorme víbora.
    Por fin, después de tantos martirios encontraron un venado. El hombre sigiloso se acerco a su presa, localizó el blanco justo para liquidar al escurridizo animal; con agilidad pasmosa disparó y el venado cayó muerto. La mujer no cabía de júbilo pensando en que su sufrimiento había terminado, pero no era así.
    – Ahora mi amor, quiero que cargues el venado para que veas lo bonito que se siente, le dijo el hombre masticando con una expresión rabiosa cada una de sus palabras.
    La mujer casi se desmaya ante la mirada asesina de su marido, pero ante la desesperación por regresar a su casa, ni para protestar, cargó el venado en su espalda hasta su casa. Casi muerta con las piernas temblando, jadeando y a punto de reventarle el corazón; llegó y tiró el animal en la sala de su casa.
    Sus hijos y vecinos salieron a recibir a la pareja de cazadores y acostumbrados a la repartición, gritaron con alegría:
    – ¡¡¡ Vamos a repartir el venado!!!
    La mujer tirada en el piso, hizo un esfuerzo sobrehumano para levantar la cabeza y con los ojos inyectados de sangre, volteó a los vecinos y agarrando aire hasta por las orejas, les gritó:
    – ¡¡¡ El que me toque ese venado, lo mato!!!
    REFLEXIÓN
    Para valorar el esfuerzo ajeno y respetar la real dimensión del trabajo de los demás, todos debemos aprender a “cargar el venado”. Muchos tienen riquezas, empresas y comodidades porque durante años cargaron muchos venados para llegar donde están ahora …
    Y muchos otros, como la comadre del cuento siempre esperan cual hienas a que llegue el familiar, el vecino, el amigo, el conocido o hasta el desconocido con el venado a cuestas para caerle y desgarrarlo, sin importar el esfuerzo que les ha costado conseguirlo.
    La experiencia adquirida con el paso de los años nos ha enseñado.
    Que sólo se valora aquello que se ha adquirido, como resultado de nuestro arduo trabajo, que sólo cuidamos aquello que nos ha costado esfuerzo, sudor sacrificio y hasta lágrimas.

    PROTEGEDME: de la sabiduría del que no llora, de la filosofía del que no ríe y de la grandeza del que no se inclina ante los niños.

    (Khalil Gibran).

    • Dafne on 27/03/2017 at 8:10 am
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    Fábula China.

    Se cuenta que allá para el año 250 A.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.
    Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta.
    Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.
    Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos.
    Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.
    Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le preguntó:
    “¿Hija mía, que vas a hacer allá?
    Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí.
    Sácate esa idea insensata de la cabeza.
    Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura”
    Y la hija respondió:
    “No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca.
    Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz”
    Por la noche la joven llegó al palacio.
    Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones.
    Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:
    “Daré a cada una de ustedes una semilla.
    Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China”
    La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones, etc.
    El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado.
    Pasaron tres meses y nada brotó.
    La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido.
    Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.
    Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.
    En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores.
    Ella estaba admirada.
    Nunca había visto una escena tan bella.
    Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención.
    Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.
    Aquella bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa.
    Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones.
    Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.
    Entonces, con calma el príncipe explicó:
    “Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad.
    Todas las semillas que entregué eran estériles”
    En tiempos donde lo importante parecen ser los resultados, los logros, lo visible, cultivar el valor de la honestidad parece un valor perdido…
    Somos capaces de inventar los más variados argumentos para excusarnos, por no decir “me equivoqué, tienes razón, no sé acerca de esto”.
    Opinamos sobre todo, juzgamos a todos… la “viveza” se ha convertido en un valor, encubriendo la mentira, el engaño, la falta de honestidad para con nosotros mismos…
    La verdad, la sinceridad, la humildad… no son virtudes exacerbadas en los cartoons para niños, ni en las publicidades para adultos… hemos confundido el significado de la palabra ÉXITO.
    Si he terminado mi día siendo leal a mí misma, sin traicionar mis creencias y mis sentimientos, sin dejar de ser quien soy para quedar bien u obtener resultados…ese ha sido un día de éxito…
    Puedes hacer de este, un día exitoso…de tí depende.

    • Dafne on 25/03/2017 at 9:02 am
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    SER COMO LA LIEBRE.

    Un día, una joven dando un paseo por el monte, vio sorprendida que una pequeña liebre le llevaba comida a un enorme tigre malherido que no podía valerse por sí mismo. Le impresionó tanto al ver este hecho, que regresó al siguiente día para ver si el comportamiento de la liebre era casual o habitual. Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: la liebre dejaba un buen trozo de carne cerca del tigre.
    Pasaron los días y la escena se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta.
    Admirada por la solidaridad y cooperación entre los animales, se dijo: – “No todo está perdido. Si los animales, que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse de este modo, mucho más lo haremos las personas.”
    Así que la joven decidió rehacer la experiencia… se tiró al suelo, simulando que estaba herida, y se puso a esperar que pasara alguien y la ayudara. Pasaron las horas, llegó la noche y nadie se acercó en su ayuda. Siguió así durante todo el día siguiente… y el siguiente…
    Ya se iba a levantar, con la convicción de que la humanidad no tenía el menor remedio, cuando sintió dentro de sí todo el desespero del hambriento, la soledad del enfermo y la tristeza del abandono.
    Su corazón estaba devastado, ya casi no tenía fuerzas para levantarse, entonces allí, en ese instante, oyó…
    ¡Con qué claridad, qué hermoso! …era una voz, muy dentro de ella, que decía:

    “Si quieres encontrar a tus semejantes, si quieres sentir que todo ha valido la pena, si quieres seguir creyendo en la humanidad… deja de hacer de tigre y simplemente sé la liebre.”

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